¿Traer a Cesc y ‘regalar’ a Thiago?

Que Cesc antes o después va a llegar al Barça es tan real como el hecho de que Guardiola es muy buen entrenador pero no da ni una con los fichajes. El jugador suspira por jugar en el Camp Nou y el entrenador culé está deseando verle jugar con la camiseta blaugrana, pero el caso es que no es lo que más conviene al equipo catalán, más si eso supone vender a Thiago Alcántara, la mayor perla de la cantera, a precio de saldo.

El problema viene porque a Cesc le prometieron la temporada pasada que jugaría en el Barça y al final no pudo ser, por lo que ahora parece que no queda más remedio que ficharle, aunque algunas personas en el club no tengan todas consigo. La operación supondrá al Barça un desembolso de unos 45 millones de euros, un precio muy elevado para lo que hoy por hoy puede pagar el club, que además pretende fichar un par de jugadores más, un defensa que podría ser Thiago Silva y un delantero, que probablemente sea Rossi. Por lo tanto, si se hacen los tres fichajes, tiene que haber varias salidas.

Los elegidos para abandonar el club son tres jugadores de la cantera; Jeffrén, Bojan y Thiago. Los dos primeros podrían reportar dinero y en el tiempo que llevan han demostrado ser válidos, pero no indiscutibles, por lo que su salida es hasta cierto puerto entendible. No lo es sin embargo, bajo mi punto de vista, la de Thiago Alcántara, que ha demostrado con tan solo 19 años ser un jugador con un futuro impresionante, siendo actualmente la referencia de la selección sub 21 que está disputando el Europeo de Dinamarca.

A nadie se le escapa que a Xavi le quedan dos años al máximo nivel y no parece lógico que su sustituto natural, Thiago, que podría ir teniendo minutos poco a poco, se vaya del Barça por la puerta de atrás, por mucha opción de recompra que haya, y venga Cesc por 45 millones. Otro de los damnificados sería Pedro, que no tendría más remedio que sentarse en el banquillo, pues la pareja Xavi-Iniesta es indiscutible. ¿De verdad es necesario el fichaje de Cesc? Yo creo que no, y me imagino que muchos aficionados culés tampoco.