Autocensura

Iba a escribir sobre le juez Llarena y el revés propinado por los alemanes, pero una nube de autocensura se ha ceñido sobre mi mesa, como en los mejores tiempos del franquismo, no quiero líos a mi edad, así que me callo.

Hablaré del 75 aniversario del descubrimiento del LSD por Albert Hoffman el 19 de abril 1943 en Basilea. Por casualidad: “serendipity”, Hoffman manipulo en cornezuelo del centeno y lo sintetizó químicamente la dietilamina del ácido lisérgico (LSD25) que es la sustancia que se daba en el Kikeon de los misterios de Eleusis. Y “quienes han estado en Eleusis” escribieron los griegos, “conocen lo que hay después de la muerte”.

El descubrimiento más útil del siglo XX, mejor que la bomba atómica y el ordenador. Lo que permite ir más allá de la lógica platónica y aristotélica. Hay que leer a Bergson en la Evolución Creativa: Nuestros conceptos han sido formados a imagen de los sólidos y nuestra lógica es sobre todo la lógica de los sólidos”. Dado que la realidad es flujo y no sólida sino vibraciones electromagnéticas, esta lógica racionalista jamás explicará la realidad.

O sea que Bergson no era un tuno. Se equivocó Antonio Machado. “Ah, ¿es que Manuel tuvo un hermano?”, exclamó Borges.