La locutora de La Sexta

Esa locutora de la secta, de cuyo nombre no quiero acordarme, me heló la sangre con sus miradas a Santi Vila, el exconseller de Catalunña. Yo creía que los locutores, e incluye las locutoras procuran poner una cara agradable durante sus intervenciones; pues no, esa señora miraba al exconselller Vila con unos ojos de mala hostia -con perdón- digna de mejor causa.

Su equivalente catalana que se llama Mónica Terribas (alias Mónica Terrible) entrevistó a Colin Powell cuando era el hombre más poderoso de la tierra, por ser ministro de la guerra en Estados Unidos, y el general Powell le paró en seco preguntando: “¿Me está usted riñendo?”. Eso mismo le hubiese preguntado yo a la de La Sexta. Su mirada de odio estaba totalmente fuera de lugar en una TV civilizada. Ya sabemos que España es cainita, intransigente y feroz, pero duele comprobarlo en los ojos de una presentadora de TV. A ratos, este país da miedo.