De vino y puros

Otoño se anuncia. Me vienen recuerdos de mi maestro Nestor Lujan, que me adiestró en vinos y puros. De vinos Romanée Conti en Borgoña y Petrus en Burdeos. No los voy a describir en palabras porque nadie va al restaurante para comerse el menú. Si les diré que he probado todos los vinos de Borgoña y muchos de Burdeos: esos dos son los mejores con diferencia.

El problema es que, desde que los japoneses en los 70 y ahora los chinos los probaron, el precio está por las nubes. Tomé un Petrus en enero del 2000 en la Fonda Sala, con mi hijo Alex: además del cuerpo, la suavidad, la armonía de sabores, al final, en su salida, te dejaba un regusto de vino joven, fresco, recién prensado. Un prodigio.

El Romanée Conti lo pedí en el Bullí cuando gané el premio Espasa de ensayo ¡y salió estropeado! Mi hermano Claudio y Ventura Rebes se apiadaron de mí y decidieron traer una botella de Romanée Conti cada uno a una cena en Via Veneto. La de mi hermano Claudio salió añeja, la de Ventura estaba perfecta: el uno los guardaba bajo la rampa del garaje, el otro en una cava en su casa. ¡Cómo explicar el sabor del Romanée Conti! Solo por comparación: es el mejor de todos: suavidad, sabor, cuerpo, armónicos, equilibrio, aroma: la perfección. Nada hay mejor, ya pueden buscar.

Claro que Vega Sicilia es grande, pero nada que ver. Aun le supera el Richebourg de la Romanée Conti, el Haut Brion de Burdeos, el Chateau Latour… Para qué seguir la letanía… Quien lo ha probado lo sabe. Los demás, a pagar y aprender.

“What is a cigar without la Habana?”, escribió Cole Porter en un momento de agradecida inspiración. Y es que los puros habanos, los tabacos, como los llaman allí, saben mucho mejor en Cuba que en cualquier otra parte. Misterios del Genius Loci.

Lo mejor que he probado en mi vida fue un doble corona de Gener que me dieron en El Relicarios del Hotel Meliá Cohiba tras una cena del Club Epicur. Cuando el puro es sublime le notarán un aroma con un fondo punzante como de pimienta pero sin ella. El olor que emana de un gran puro tiene más que ver  con el aroma de las zonas eróticas de las mulatas que con los tabacales de Vuelta Abajo. Ese es otro milagro. El que lo ha probado lo sabe.

En general, lo que se compra en el estanco de la fábrica Partagás detrás del Capitolio, es de calidad óptima. Nos regalaron un Gener de un mazo de 50, que fumamos allí mismo, que es lo segundo mejor que recuerdo. Luego Lanceros de Cohiba comprados en el estanco del Restaurante El Aljibe después de una copiosa cena de pollo y frijoles regada con vinos franceses que ahí tienen. Nestor Lujan, mi maestro en gastronomía me recomendó, en la duda, pedir un Churchill de Romeo y Julieta. Jose Luis de Vilallonza el 8-9-8 de Partagás, Churchill fumó sus idem y Freud no lo sé.

Para diario he disfrutado los Slenderelas de González Márquez, el 3 del Rey del Mundo y el 3 de la Gloria Cubana. La Gloria Cubana es un sabor, y un aroma que flota y se expande sabroso y glorioso llenando el paladar de caricias tropicales.