Davos, ja, ja

Dos carcajadas para dos carajadas: la desigualdad y el desempleo. Hay un uno por ciento de los ciudadanos del mundo que tienen más dinero que el 99 por ciento restantes. Sesenta y dos ciudadanos tienen tanto dinero como otros 3.600 millones de ciudadanos. En España un 1 por ciento es más rico que el 80 por ciento. ¿No es para reírse?¿Qué van hacer en Davos si no son capaces de acabar con esto?, pues a cerrar negocios que los hagan aún más ricos y aumente la desigualdad. Si no, no se entiende su afición a acudir ahí.

Cambiando los impuestos e impidiendo la evasión fiscal de las multinacionales eso se arreglaría. Pues no, ¿a qué van?. Luego el desempleo. Pero si ya se lo dijo Norbert Wiener el inventor de la Cibernética en 1946: “Cuidado que la automatización dejará sin trabajo a millones de obreros”. Ahora la robotización quitará el trabajo a millones de oficinistas. ¿Por qué no repartir las horas y trabajar todos menos horas. Lo propuse en “Del Paro al Ocio” hace ¡cuarenta años!.

Ni caso a trabajar 40 horas unos y los otros al paro, contra toda lógica. Contra la ética cristiana, incluso que ya marcó Jesucristo en la parábola de los obreros en la viña. Ni por esas: unos a las 40 horas y los demás al paro ¿No es grotescamente estúpido? Sí.

Pues oído a la noticia: “La Digitalización reducirá en más de cinco millones el empleo hasta el 2020. Cuatro millones setecientos mil en oficinas y un millón seiscientos mil en manufacturas. Datos del Foro Económico Mundial. Y ellos en Davos esquiando o patinando.