Vergüenza ajena

A “Rocky Marciano” Sánchez le han llamado tabernario, chulesco, chulo piscinas por sus modales, yo le llamaría inepto, farsante e hipócrita por sus ideas o sus intentos a manifestar algún leve contenido mental.

Con voz meliflua de curita cursi: “Y voy a crear diez mil becas a jóvenes” ¿Y por qué no veinte mil? Estos socialistas que han ido a Universidades de broma, en caso de que vayan, creen que con formular un deseo, como el día de su cumpleaños, ya basta. Explicar de dónde saldrá el dinero para cumplir lo dicho les tiene sin cuidado, además “el dinero público no es de nadie” dijo una de ellas.

Esta gente cree que gobernar es gastar, no proveer el dinero que desee gastarse y así España se arruina cuando gobiernan ellos, el PSOE, y tiene que subir el PP a limpiar los desperfectos y pagar las deudas. Ya ha sucedido dos veces, con González y con “Frank Zapa”, quiera dios darnos otra con Rocky Sánchez, ya que, como me esclareció una señora “A mí mi madre me parió socialista”. Esto es la democracia en España.

El casposo Campo Vidal o es socialista o inepto, porque dejó a “Rocky” taparle la palabra a Rajoy en cada frase, con lo que no lográbamos oír lo que el otro estaba argumentando, pero Rocky no argumenta, dice un eslogan y lo repite en voz alta para que no oigamos lo que dice su contrario cuando éste tienen el turno. El moderador está para que eso no ocurra, pero Campo no se atrevía a pararle. Un desastre, desagradable, cansino e irritante.
Sentí vergüenza ajena ante el chico Sánchez y no le entendía ninguna idea de futuro. ¿No tenían nada mejor en Ferraz que este simulacro de locutor abusivo?