Vergüenza ajena

A “Rocky Marciano” Sánchez le han llamado tabernario, chulesco, chulo piscinas por sus modales, yo le llamaría inepto, farsante e hipócrita por sus ideas o sus intentos a manifestar algún leve contenido mental. Con voz meliflua de curita cursi: “Y voy a crear diez mil becas a jóvenes” ¿Y por qué no veinte mil? Estos […]