No pasa nada

No estoy de acuerdo con los consabidos artículos típicos de El País, por ejemplo, según los cuales la salida de Grecia sería funesta y causaría la destrucción de la Unión Europea. Nada más lejos de la realidad: Grecia no pinta nada.
Déjenme que se lo diga con esta sinceridad brutal. Un pequeño país con apenas diez millones de habitantes y un PIB que no llega al 5 por ciento del de Europa, se puede separar de ella sin causar el menor contratiempo. Otra cosa es el ruido mediático que deseen montar los pérfidos ingleses y la nostalgia cultural de los que se creen que estos griegos de ahora son los mismos de Pericles. No lo son, son más bien turcos, como comprobó Byron cuando fue a redimirlos y les dejaron tirado en Missolonghi.

De modo que relájense, “bájele” como dicen en México: pase lo que pase con Grecia, no tendrá ninguna importancia en nuestras vidas. Y si deseamos que mejoren las de ellos, que cumplan los programas que les propone la UE para que no sigan repitiendo sus errores. Y si salen del euro, podrían devaluar la dracma y así aumentar exportaciones y turismo.

Los griegos sobre todo el PASOC, que es el partido socialista de Papandreu, lo hicieron tan mal, abusaron de tal modo de las ayudas europeas, que pase lo que pase no pueden ir a peor, solo pueden mejorar. Soy un fan de Pericles y adoro el Hermes de Praxiteles, pero estos griegos de ahora no me seducen nada. ¡Si son incapaces de poner en su sitio las piedras caídas del Partenón!