Monjas insurrectas

Por lo visto el Nuncio les ha dicho que se dejen de veleidades políticas y el Vaticano las avisa suavemente para que se desistan en su celo electoral, pero ellas, convencidas de la legitimidad de su causa, persisten: ¡Eso son maniobras de Rajoy para que nos callemos!. Posiblemente.

Rajoy, que no habla ni con su padre, no gusta de monjas politizadas. ¿Y por qué no? Cuando era estudiante teníamos curas obreros, sacerdotes que alternaban el Evangelio con Das Kapital y la mezcla no les salió mal. ¿Y qué otra cosa es la Democracia Cristiana romana, sino un partido que gobierna en Italia desde que Constantino pactó con la iglesia de Roma?, era hacia 323 D.C. si mal no recuerdo.

Pues si Sor Lucia Caram y Sor Carme Forcadell quieren apoyar a Mas, a Marx o a Maciá están en su derecho como ciudadanas españolas y si su condición de religiosas interfiere con ello, también interferirá con Rajoy el hecho de que sea registrador de la propiedad y nadie se escandaliza por ello.

Aquí lo que está en juego es el fin del bipartidismo y a fe que me parece muy divertido oír como los que llevan décadas turnándose - pero siempre cobrando como diputados - se preocupan del porvenir de España sin su “imprescindible” alternancia. ¡Qué ganas tengo de ver matrimonios de conveniencia y extraños compañeros de cama en la Cámara y hasta en la alcoba del poder!.

El domingo 24 promete ser un día tan señalado como las municipales que acabaron con la monarquía de Alfonso XIII. Esta vez no afectarán al Rey, pero puede acabar con el bipartidismo de Cánovas y Sagasta, de Fraga y Felipe, de Rajoy y ¿quién está en el otro teléfono? La solución el día 24.