Dimisión Díaz, dimisión

La patética Susana Díaz, que no sabe lo que se pesca, pero ni sabe dónde se ha metido: la Cueva de Ali Baba y los trescientos ladrones, aún no sabe que la minería no es el sector productivo más adecuado para desarrollar una región en un país avanzado en el siglo XXI.

La minería, como el textil, son actividades propias del primer ciclo industrial de un país subdesarrollado. Por eso el textil se ha ido de Cataluña a Egipto y ha sido sustituido por la química, farmacéutica, biomedicina y el turismo.

Que si hay minas se explotan es tan normal como exportar naranjas, pues no es un factor de desarrollo. Andalucía debe aprovechar su potencial de clima, cultura, diversión y geográfica para atraer empresas de I+D, oficinas del sector maternario, que son los servicios de los servicios y que dan mucha renta por euro invertido.

Propio de una indocumentada - base mí “Sistema de Cuidado y Ordenación del Territorio”, señora Díaz – pensar que reabriendo una mina, puede ser el camino de Andalucía al futuro; más bien es un retorno al pasado al pasado.

Y tras la adjudicación fraudulenta a la empresa que ofrecía la mitad de inversión y empleos que la otra, lo que debe hacer esta señora es irse a casa con británica derechura, en vez de encaramarse penosamente a atriles a los que no llega. No nos haga sufrir más doña Susana que usted no está para estos trotes, vaya con Carmen Chacón a un curso de desarrollo regional en la Universidad de Pensilvania con Walter Isard y vuelva con las ideas claras para desarrollar Andalucía, que falta le hace ¿Pero cómo se atreve a esta cacicada de Aznalcóllar después de predicar la transparencia? ¡Qué nivel!