De EREs y de AVES

La España de charanga y pandereta, del fino y del chaquete, que culmina sus proezas con la
colosal estafa de Andalucía, se dispone a disfrutar de la Feria y luego del Rocio. Y ¡Viva la
Virgen!. Los demás españoles ajenos a esta fiesta o a la que solo estamos invitados como
paganos, contemplamos con asombro la seguridad con que ellos se abrazan y se votan y se
reparten los beneficios.

No he oído a la señora Díaz una sola propuesta para corregir el desaguisado, solo la veo
abrazándose y besándose con otras mujeres. ¡Viva la Virgen!. En Madrid, que es donde debería
corregirse la colosal estafa andaluza, no saben hacer nada. Están como fascinados ante tanta
gracia y alegría que no osan pasar una ley para frenar a Andalucía y que se ponga en línea con
las demás comunidades.

En Madrid están ocupados utilizando el AVE para reforzar el centralismo. No dijimos que el
trazado de la RENFE era centralista, que iba contra el desarrollo económico en el espacio, que
no recogía los grandes ejes de actividad y producción del país, pues si no quieres RENFE, dos
AVES, uno a Alicante y otro a Cáceres, pero jamás unir Valencia con Barcelona, que es el eje del
Mediterráneo, allá donde se genera la riqueza de España.

Esta panda de incultos, que ignoran que el AVE no es un instrumento para el desarrollo
económico, sino la consecuencia final de éste, ahora debate no construir más AVEs porque
Cáceres no ha cambiado aunque llegue a Madrid en dos horas. ¿Por qué no se gastan una
milésima parte de lo que vale un AVE en ir a estudiar Economía a Berkeley o Pensilvania?.