El bueno, el feo y el malo

Esto ya parece el Pim-Pam-Pum callejero, el Crimen de Cuenca, Chapete Bandolero, sin llegar a House of Cards, claro porque lo cutre no tiene remedio. Pero al menos hemos conseguido llegar al nivel de un guión de “spaghetti western”.

Sí, sí, lo han adivinado, el bueno es Rajoy, el feo es Montoro (un híbrido de ratoncito Pérez y la abeja Maya) y el malo es Rato. ¿Quién ha copiado ese guión? Alguien del PP que desea demostrar sonoramente que la justicia es igual para todos, cosa que casi vimos en el caso Undargarin/Cristina B. Pero a veces, cuando uno se pasa de listo le sale el tiro por la culata o se pega un tiro en el pie.

Está por ver que el perspicaz votante español va a captar el mensaje que el PP imparte justicia implacablemente o, por el contrario, se quedará con el mensaje - más castigo - son todos unos chorizos. Yo no jugaría con fuego tras ver que este electorado era hipnotizado una y otra vez por los dotes de Cantinflas de Felipe González, que por fin se ha mojado en Venezuela tras la venta de Galerías Preciados.

Y el malo, pobre Rato, que ha despilfarrado su carrera “por el amor de una mujer” que no estaba a gusto en Washington y solo podía vivir en Madrid. Yo mismo, sin ir más lejos, he tenido alguna de éstas que solo en Madrid podían realizarse a sí mismas y ahora está en Londres. Parece que dejar el FMI por causas personales trae muy mala suerte. Que le pregunten a Strauss-Kahn.

No me gusta lo que han hecho con Rato, no es leal, no era necesario y lo peor, como diría Talleyrand, puede llegar a ser un error.