La guerra innecesaria

Pat Buchanan fue asesor de tres presidentes, se presentó a la nominación republicana para presidente dos veces y fue candidato del Partido Reformista en el 2000, de modo que es un profesional de la política, lo cual, a mi entender le da mayor autoridad e incluso veracidad -o verisimilitud - a su libro “Churchill, Hitler y la Guerra Innecesaria” con subtítulo: Como Inglaterra perdió su Imperio y Occidente perdió el mundo.

El libro, que les recomiendo, salió en 2008 y no sé si está traducido, porque tengo la manía de leerlos en inglés, porque los entiendo mejor que en castellano (o catalán). Y lo recomiendo a pesar de que tire por los suelos a uno de mis ídolos: Sir Winston Churchill, al que culpa de la innecesaria guerra, que no es otra que la Segunda.

Yo ya había leído en H.L. Mencken, uno de los ensayistas más geniales de USA, que Inglaterra se equivocó de alianzas en la Guerra Mundial y, sobre todo, de enemigos. Que Inglaterra debió unirse a Alemania y combatir a Rusia en las dos guerras del siglo XX. Hay pruebas documentales de que Hitler no quería guerra contra Inglaterra, que les dejó escapar en Dunkerque y que pidió paz desde 1940.

El peor error fue garantizar a Polonia que entrarían en guerra si Hitler les invadía. Eso fue en marzo del 39. Nadie se lo había pedido y no había razón para ello, puesto que por Checoslovaquia no se movieron. Para colmo, los ingleses desataron la guerra por Polonia y ésta, en vez de acabar en manos de Hitler, cayó en manos de Stalin, que casi era peor.

Los ingleses perdieron hasta la camisa por los préstamos que les hizo América. Se arruinaron, los yankis les obligaron a liquidar el Imperio y les humillaron en Suez, obligándoles IKE a retirarse en el 56. El libro no tiene desperdicio, las dos guerras ya no tienen remedio. Somos dependientes de aquellas decisiones fatídicas.