Guerra “El atravesado”

Un supuesto socialista y supuesto demócrata que toma el poder anunciando que Montesquieu ha muerto, o es un ignorante o un hipócrita. También se dan las dos cosas a la vez en el partido socialista que emergió turbiamente en Suresnes, como todos sabemos.

Váyase en buena hora Alfonso Guerra un tipo engreído, fanático, intransigente que medró a favor de la deuda histórica de España con la izquierda tras la Guerra Civil. Lo divertido es que ni él ni Felipe eran de izquierda: abolieron el marxismo e implementaron políticas económicas liberales, no socialistas. Pero supongo que daban la talla del pueblo español.

Lo mejor sus quimeras: Ciscar es un híbrido de Punset y la duquesa de Alba; Soledad Becerril Carlos II vestido de Mariquita Pérez. Por lo demás, estaba confundiendo a Machado con Miguel Hernández y descubría a Mahler en la película de Visconti.

Zapatero prometió a Cataluña revisar el Estatut y luego apareció Guerra de la nada o de su caverna polifémica en la fundación FAES  socialista para advertir ominosamente y con regodeo que el Estatut iba a ser laminado. De ahí nace, no queremos olvidarlo, el rebote monumental que existe en Cataluña contra el estado central centralista.

Guerra ha sido parte de “la casta”, como dice su santo patrón bis, pero solo una parte menor de esa oligarquía madrileña o madridista que dirige España. A Guerra le tocó el papel de traer los cafés y de ladrar a las ovejas descarriadas.