Errores bíblicos

En un libro de Oscar Levy titulado: “La Estupidez del Idealismo” el autor traza los orígenes del nazismo y del bolchevismo a la Biblia. Los primeros, los nazis, vienen del absurdo “pueblo elegido” y “raza pura” de que está saturada el Viejo Testamento y que fueron absorbidos ávidamente por esos apasionados lectores de la Biblia, los alemanes, que lo convirtieron en su despreciable doctrina del Herrenvolk (pueblo de señores).

El segundo, comunismo o bolchevismo, tiene sus raíces en la envidia a los ricos que aparece repetidamente en el Nuevo Testamento (“será más fácil para un camello pasar por el ojo de la aguja que un rico entre en el reino de los cielos”, “condenación a lo que sean ricos” etc.) ¿Será correcto decir que el cristianismo está basado en gran medida en la envidia a los ricos y gratificación del proletariado y que, por tanto, el comunismo está basado en el cristianismo, así como el nazismo está basado en los profetas hebreos (Ezra, Nehemia)?.

Si es así dice Levy “los romanos son los responsables de importar estas dos pestes. El Mitraismo, un credo mejor, casi lo superó por un tiempo, pero era demasiado razonable para el espíritu neurótico y vulgar de aquella Roma”. Duras palabras, poco políticamente correctas, pero una apreciación a tener en cuenta dentro de la historia de las ideas. A mí siempre me había sonado de mala educación eso de el “pueblo elegido”, porque ¿no lo era el Emporda?.