Europa loca 1914

Cuando Ortega nos había convencido de imitar a Europa, ésta se volvió loca. Así explicaba Don Salvador de Madariaga el desenlace de la polémica entre Unamuno y Ortega sobre europeizarnos o ¡que inventen ellos!.

Por lo menos nos enriquecimos vendiéndoles comida y materias primas, incluso sacos de arpilleras para las trincheras. De esa época son los famosos barcos de March, vendidos a unos y a otros, según la leyenda. La década del 10 al 20 fue muy buena para la economía española, que se industrializó y lo consolidó en la dictadura de Primo, que no hay mal que por bien no venga.

Tuvimos que esperar a 1950 – Bienvenido Mr. Marshall, o sea, Eisenhower- para comenzar a imitar a Europa hasta integrarnos a ella en 1986. Fueron años de aprendizaje en los que 500.000 españoles emigraron a trabajar en Europa, de campesinos, obreros fabriles y asistentas.

La Gran Guerra estalló porque Alemania llegó tarde al reparto de los imperios coloniales y decidió quitárselas a Inglaterra y Francia. No pudo quedárselos, solo logró destruirlos y que los dominaran los Estados Unidos por medio de bases militares. La Guerra del 14 inicia la hegemonía de Estados Unidos en el mundo y la guerra del 39 acaba de consolidarla.

España queda al margen, porque no pinta nada, tras perder Cuba y Filipinas, y se vuelve contra sí misma. Ya dijo Unamuno que las capitales imperiales antiguas que pierden sus colonias, se vuelven contra sus periferias. En eso estamos.