Oxford o Cambrigde

Se han publicado las cartas de Hugh Trevor-Roper, Regius Professor de Historia en la Universidad de Oxford. No son una correspondencia baladí. Primero porque a lo peor es la última vez que escriben cartas en la tradición literaria de Madame de Sevigne u Horace Walpole, dado que los niños ya no saben lo que es el papel y la pluma, hechizados por el Whatssap y el Facebook.

Segundo porque Trevor-Roper fue discípulo literario de Logan Russell Smith, el último gran estilista en lengua inglesa que publicó “Trivia” y pasó la vida leyendo y corrigiendo su estilo para conseguir “poner en marcha una cadena de campanillas que titilaran al oído hasta extasiarlo”. Fue Smith cuñado de Bertrand Russell y que le enseñó también a escribir, según cuenta Russell en su autobiografía: “Empieza cada párrafo con “Y”, como Flaubert”.

Tercero y principal, para mí, porque en estas cartas se vislumbra el mundo cultural de Oxford y Cambridge. Fue fellow de Corpus Christi en Oxford y Master de Peterhouse en Cambridge, dos colegios en el núcleo del establishment inglés. Y como yo creo que el secreto de Gran Bretaña está en Oxford y Cambridge (y antes en los campos de Eton, como dijera Wallington), todo lo que nos ilustre sobre la naturaleza del fenómeno cultural inglés nos puede ser de gran utilidad en este país nuestro de incultos, cutres y corruptos, entre los cuales no dimite nadie, y estafa hasta el Tribunal de Cuentas.

Qué bien nos vendría una carrera en Oxford o Cambridge para aprender valores, elaborar un criterio y saber dimitir. Un mundo ejemplar este de la universidad inglesa, ¿Por qué no lo copiamos?