Beyoncé

La portada de la revista Time es, en el mundo anglosajón, lo mismo que una canonización en Roma para la grey católica latina. Va a misa, “santo súbito”.

Pues resulta que Time ha hecho santa a Beyoncé. La persona más influyente de USA es una mujer y negra. Me parece esplendido. Yo viví en Berkeley la eclosión de los Black Panthers y la belleza de Angela Davis, discípula de Marcuse, que me lo encontré en la puerta del despacho de Leo Lowenthall (Escuela de Frankfurt) y no creí que vería la canonización de los negros en Estados Unidos. Aquí está: Obama presidente, Beyoncé influyente. Gran lección al mundo de este país, América que, con sus sombras es el más avanzado y admirable de todos.

En el año 68 la portada de Time fue para Marshall McLuhan, el teórico de los media, inventor del término “Galaxia Gutemberg”, que explicó el impacto social del cambio de media: de libro a radio, a tele y a ordenador.

Ahora Beyoncé es el símbolo viviente del cambio social generado por la generación del 68, por los hippies e hijos de las flores que cambiaron las costumbres musicales y relajaron el puritanismo calvinista de América hasta hacerlo más sensual, divertido y bello, como la propia Beyoncé, la diosa del Flower Pawer. ¡Weight on, Sister!.