¡Qué grande!

Cuando Berlusconi, al ver perdida su moción de confianza, votó -en el último momento- a favor del que quería derrocar, Letta sonrió y murmuró: ¡E grande! Ya decía Talleyrand que la traición es una cuestión de fechas y nadie en Europa se acerca ya a Talleyrand como no sean los italianos con sus intrigas, finezas, […]