Hay que entenderse

Insultar a Margallo por reconocer los hechos de la “Diada”, como practica el otras veces lúcido Jiménez Losantos es el verdadero camino a la separación. A otros he oído decir que esto del separatismo “hay que cortarlo de raíz”. Olvidan que ya “se cortó de raíz” en 1714 y que desde entonces Cataluña es un país ocupado. O sea que el problema es pretender cortarlo de raíz.

Los unitarios deberían pensar cómo se sentirían si el ejército francés que les ocupó en 1808 y fue expulsado -con ayuda de Inglaterra- por los independentistas españoles, se hubiese apoderado de Madrid -como el ejército borbónico francés de Barcelona- y aun estuviera ahí. Los hechos son tozudos y la ocupación de 1714 con abolición de leyes y fueros está ahí clavada. Y eso es lo que pone a 400.000 en la calle y molesta a muchos que se quedaron en casa.

Personalmente me dolería mucho, dados mis apellidos, una separación entre Cataluña y España, pero para que eso no suceda hay que escuchar, entender y pactar. El inteligente Rubalcaba ha propuesto la vía federal, y esa es la manera de iniciar el diálogo, no “cortarlo de raíz” o no dándose por enterado a la gallega.

Me parece absurdo el argumento de que para separarse los catalanes necesitan permiso del resto de España: eso es suponer el problema resuelto, negar la mayor, una petición de principio. Cuando alguien se separa es porque no está a gusto con el otro. ¿Cómo le va a pedir permiso? Esperando que todo esto se arregle y no llegue la frontera al Ebro, debemos esforzarnos todos por estudiar geografía, historia, lenguas, viajar, abrir la mentalidad: es lo que les desea para estas navidades el farolero.