La noticia es que hable

¿Por qué no hablas? Le gritó Miguel Angel a su estatua de Moisés; ¿Por qué no te callas?, le espetó el Rey Juan Carlos a Hugo Chávez; ahora España, atónita ante ese Don Tancredo al que eligió como presidente, se regocija en la duda: ¿qué será mejor, que hable o que se calle?

La mayoría creemos que debe hablar porque para eso existe el Parlamento y las instituciones democráticas de la representatividad y la libertad de expresión, cuyo complemento es la obligación de expresarse. Lo gracioso del asunto es que Don Tancredo ha conseguido que la noticia sea que va a hablar. Lo que luego pueda decir ya pasó a un plano secundario. No se puede elegir a un gallego y luego pretender que sea una cotorra penibética.

Como me importa muy poco lo que pueda decir, ya que es totalmente previsible -¿Qué va a decir?- y la ley de financiación de partidos es la única respuesta lógica a este escándalo, iniciado misteriosamente por Jorge Trías del que no se tienen noticias, me he dedicado esta semana a leer las opiniones de Carl Gustav Jung sobre los dictadores, lo cual es mucho más sorprendente que lo que pueda decir Rajoy.

¿Qué pasaría si encerrásemos a Hitler, Mussolini y Stalin en una habitación y les dejáramos pan y agua para una semana?, le preguntó el corresponsal Knickerbrocker.

“Dudo que lo compartieran. Hitler, siendo el chamán, se mantendría al margen. Estaría impotente porque no tendría consigo al pueblo alemán. Mussolini y Stalin, siendo ambos jefes y hombres fuertes, pelearían, y Stalin, siendo el más duro, se quedaría con todo.

Hitler es un médium, místico y hechicero de la tribu. No se ha visto nada igual desde Mahoma. Hitler es el espejo del subconsciente colectivo alemán, en el cual hay el complejo de inferioridad del hermano menor, del que ha llegado a la fiesta demasiado tarde. Tarde al reparto de colonias entre Inglaterra, Francia y Rusia; por eso provocaron la guerra mundial.

Y concluye Jung:”Es el perseguido el que perseguirá. Los dictadores deben haber sufrido circunstancias calculadas para generar dictaduras”.

Aquí hemos sufrido las circunstancias para generar repúblicas bananeras. La dictadura ya la pasamos con suspenso.