La supuesta Civilización de Niall Fergusson

Así como el historiador escocés Fergusson escribió una excelente historia llamada “Empire” sobre como U.S.A. y antes Gran Bretaña construyeron sus imperios, su último libro “Civilization”, peca de provincianismo y anglocentrismo groseros. Porque pretender que la única “civilización” que ha existido en el mundo es la europea, en especial anglófila, es falso, arrogante, ignorante y casi racista.

Fergusson comete una trampa habitual en algunos académicos: define civilización según unos parámetros que él decide y, claro, sólo la que él desea los cumple. Tonterías. Que se lea a Toynbee, que había estudiado más que él y, desde luego, viajado, y que investigue un poco mejor lo que fueron Egipto, las ciudades del Indo y las de China hace tres mil años, cuando sus queridos ingleses eran una porción de salvajes bosquimanos sin ciudades.

Porque civilización viene de “civitas”, ciudad, y es el nivel de vida que se consigue con la ciudad. Y la ciudad se inventó en Sumer en el 4000 antes de Cristo y no se difundió a Inglaterra hasta el siglo XIV. He publicado las fechas de existencia y tamaño de ciudades en el mundo en mi libro “El Mediterráneo y los Bárbaros del Norte” para explicarles a los nórdicos que ahora se creen tan civilizados porque tienen la ciencia y la tecnología, que en el fondo son unos bárbaros recién llegados a la civilización. Londres tenía 12.000 habitantes o menos cuando Córdoba sumaba 80.000 habitantes, doscientos baños públicos y veinte bibliotecas.

Que no presuma Fergusson de civilización cuando la que tenemos ahora en Europa nos vino de China a partir del 1500 cuando salimos a viajar por el mundo y nos encontramos allí la brújula, la pólvora, la imprenta y treinta innovaciones tecnológicas más que enumera Joseph Needham en su monumental “Science and Civilization in China”.

Hay que leer más, viajar más quedándose tiempo en los sitios y ser menos arrogantes, provincianos, anglófilos. En civilización, los chinos les han dado cien vueltas a ingleses y americanos, no así a las ciudades mediterráneas que son tan antiguas como la civilización china.

Fergusson pasó por Barcelona a presentar su libro, parece que la presentación fue penosa y las preguntas de vergüenza ajena. ¿Por qué no me invitaron? Y perdonen la inmodestia, pero ya empiezo a estar harto.