La crisis que no cuadra

Desde que terminé mi carrera de Ciencias Económicas en 1965 que oigo hablar de crisis y desde entonces lo único que tengo claro es que hay ciclos de diez años en el sector de la construcción y que el precio del petróleo sube cada vez que los americanos montan una guerra sube, que también suelen montar cada diez años.

De modo que si escucho la “vox populi” que es la “vox idioti”, estamos en crisis desde 1965. ¿Qué les parece?: el paso de España de país subdesarrollado a la undécima economía del mundo, se ha logrado en plena crisis. ¿A qué jugamos? A la psicología cazurra del payés inspirada en el mus con sus amagos y mentiras, a decir que todo va mal para que no nos suban los impuestos. A quejarnos por miseria mental congénita.

A ver cómo me cuadran ustedes que estemos en una gran crisis –que lo es, pues estamos bajo de un ciclo de Kondatrieff que se produce cada sesenta años- pero las carreteras tengan colas y tapones de tráfico, los restaurantes estén llenos y las fresas las cojan los moros. Ah! Y que incluso los mendigos, en vez de ser españoles, sean viejas rumanas que algún “rackeff” trae en minibús y coloca por las esquinas cada mañana, para llevárselas a las siete (los lunes no trabajan).

¿Cómo se cuadra todo eso? Mal. La ruina está en el sector  de la construcción y en los parados, no en 5 millones sino en los que no trabajan en negro. Los constructores ganaron tanto dinero en los últimos diez años que podrían vivir de sus ahorros otros diez, si no los tiraron por la ventana. Y los parados viven del subsidio y de un empleo en la economía sumergida, que podría ser aquí como en Italia de un 20 a un 30 por ciento. Para no hablar de la ayuda decisiva de la familia extensa típica del Mediterráneo.

Si miramos los datos, la renta nacional ha regresado a niveles de 2002, por ejemplo. ¿Alguien recuerda que en 2002 pasáramos penumbras? De modo que menos aspavientos y echemos al director del Banco de España, el pelmazo de PAFO y cambiemos a los directores de sucursal que daban hipotecas por valor del 120 por ciento de la estimación del piso. Y sigamos hablando de crisis en los tapones de la autopista.