El eje mediterráneo

Voy a hablar de un tema sobre el que algo sé, porque estudié economía espacial en Berkeley durante dos años y escribí mi tesis doctoral sobre “El Desarrollo Económico Español en el Espacio”. Siento recurrir al argumento de autoridad pero se pueden contar con los dedos de la mano quién sabe algo de eso en España. Pero todos hablan, incluso opinan.

Tener que discutir el Eje Mediterráneo me parece grotesco, de palurdos. Todo eje es bueno para el territorio que cruza, pero no es lo mismo cruzar vorgelas que exportar primicias a Francia y Alemania y cruzar áreas industriales que exportan el mundo, y cruzar playas repletas de turistas, que cruzar páramos, manchas, rastrojos y olivares. Lo siento, y sé de qué hablo porque tengo un Oliver ínfimo y un majuelo en Calzada de Calatrava.

No es lo mismo vertebrar la zona económica más potente de España con agricultura, industria y turismo a tope, que cruzar unos territorios a desarrollar, que por supuesto merecen ser desarrollados -como todos los demás, por otra parte- pero que no tienen todavía una base económica que justifique grandes gastos en infraestructuras de exportación. Y por eso la comparación es ridícula y la disputa palurda.

Todo territorio merece un eje, pero unos antes que otros. Y que no exista aún el Eje Mediterráneo es una cacicada jacobina centralista que debe cesar. Así lo ve la unión europea que no tiene por capital una ciudad donde se presume: “pero Cuenca, ¿existe? Pues sí y también Valencia, Barcelona, Girona y Cartagena.

Deje la señora ministra de fomento que los europeos nos ayuden a consolidar el Eje Mediterráneo y que no hagamos el ridículo pretendiendo que antes hay que unir Toledo con Huesca para exportar a Francia. Con todos los respetos a Toledo y Huesca, ciudades que conozco bien y disfruto, cada una en sus grados y condiciones.

Tengo escrito en mi libro “Sistemas de Ciudades y Ordenación del Territorio”, que publica Alianza Universidad, que España puede y debe ser la California de Europa, que cuando la economía se hace posindustrial lo que se tiene en cuenta para localizar actividades económicas, es decir, los factores de localización, son amenidades como playas, cocina, clima, comunicaciones, nivel sanitario, cultura. Y que por eso España puede ser la California de Europa, y el San Francisco de Europa, Barcelona. Aprovechémoslo y todas las regiones de España saldrán beneficiadas de ello.