El gran juego sigue

Rudyar Kipling, que fue el Homero del Imperio Británico, dejó grabado para siempre en su novela ‘Kim’ el término Gran Juego para describir las luchas opacas y silenciosas entre Rusia y Gran Bretaña por el control del vientre “soft belly” de Asia, que es, nada menos que Afganistán e Irán.

Cien años después estamos en las mismas. ¿Por qué Israel y USA vacilan en atacar a Irán?, juraría que Rusia y China tienen mucho que decir al respecto aunque no lo digan. China está habilitando oleoductos y gasoductos desde el Caspio a Xin-Kiang a través de Asia Central para no depender del suministro por mar. El control de Asia Central, que son repúblicas emergidas del descompuesto imperio ruso, es básico para China y lo que pase en Irán también. Para China y para Rusia que son la gran masa terrestre del mundo: Eurasia.

Comparados a la masa territorial de Rusia y China, Europa es su península occidental y América una isla en el océano, algo mayor que Australia. Y África es una reserva natural.

La importancia de una guerra en Irán es que puede cambiar el equilibrio de fuerzas en el dichoso Gran Juego, que iniciaron Rusia e Inglaterra y ahora lo continúan, añadiéndose a la ecuación, China y USA, que toman el relevo de Rusia e Inglaterra como grandes potencias.

Para mis amigos apocalípticos, que los he tenido, una guerra entre Israel e Irán sería nada menos que Armagedon, la gran batalla final anunciada por los profetas antes de la Segunda Venida de Jesucristo. Son palabras mayores, si tiene que bajar Jesucristo para arreglar esto.

Lo que sí tengo claro es que no me gusta nada una guerra on Irán, que no es Irak ni de lejos, que es Persia y por lo mismo lleva detrás una tradición imperial y guerrera importante. Aunque los Keynesianos exacerbados estén esperando una guerra para salir de la depresión –como sucedió en los años treinta- las gentes de paz no queremos que se enzarcen en Oriente Medio, como siempre, los ejércitos de canaanitas y filisteos esta vez de varios colores y distintas procedencias.

Mientras fue un “torneo de sombras”, el Gran Juego no llegó a mayores. Esperemos que siga así y que también esta vez el equilibrio de fuerzas paralice a los rivales y no llegue la sangre al mar rojo, por cierto.