De Gaulle tenía razón

No quería a los ingleses en la Unión Europea y los vetó, pero su desaparición de la vida pública, les permitió incorporarse, que no integrarse, algo, al parecer imposible para un inglés. Y si no, que se lo pregunten a los de Marbella o Palma.

De Gaulle, que ganó la guerra por la radio y que entró en París detrás, incluso, de Hemingway sin conocer la acción en combate, pasó la Guerra Mundial refugiado en Inglaterra y fue un incordio constante para los ingleses. Churchill dijo que le hubiera gustado quemarlo, como a Juana de Arco, “pero los obispos no me dejaron”.

Sea como fuere De Gaulle debió sacar conclusiones de su estancia en Inglaterra y no se hizo ilusiones sobre la aportación inglesa a la UE. Desde el otro lado del Canal también lo tienen muy claro: el eje histórico de su política es impedir que en Europa emerja un poder hegemónico y por eso lucharon contra Felipe II en 1580, contra Luis XIV cien años después, contra Napoleón en 1815 y contra Hitler. Gracias a ellos existen Holanda, arrebatada a Felipe II y Bélgica, pactada con Talleyrand en 1830.

Su política es el “Balance of Power”, la competencia entre pequeños estados o de potencias similares e impedir que se consolide un estado hegemónico en Europa y “a fortiori” una Europa Unida. Ellos nunca han deseado eso, se han adherido esperando que nunca se realice. Y cuando Francia y Alemania proclaman que la unión va a ir en serio, el señor Cameron se niega a secundarlos.

¡Acabáramos! ¿Es que alguien se creía que Londres iba a permitir la transparencia de su City, ese emporio financiero mundial que gana hasta el 30 por ciento del P.I.B. inglés? Lo mío es mío y lo vuestro es de todos.

A.L. Rowse de All Souls en Oxford lo declara explícitamente en su ensayo “The English Spirit”: “La lección de la historia europea parecería ser que ninguna potencia es lo bastante fuerte –ya no digamos lo bastante buena- para gobernar al resto de Europa”.

María Cristina me quiere gobernar, y yo la veo encarnada en la Merkel y me voy, cantó Cameron en Bruselas. Veremos en qué queda todo esto y a dónde lleva a Inglaterra su nuevo “espléndido aislamiento”, porque esta vez no lo podrá defender con su marina. Pero los que crean que USA le dará la espalda porque se ha vuelto hacia Asia Pacífico, ignoran que Singapur es un enclave de la City de Londres. Continuará.