Qué tendrán los 11 de septiembre

Ya van tres a lo largo de la historia con cinco y tres siglos de diferencia. Los dos primeros afectaron, y de qué manera a Cataluña, el tercero a Estados Unidos.

El 11 de septiembre de 1213 el rey de Aragón Pedro I pierde la batalla de Moret, junto a Toulouse, defendiendo a sus vasallos del sur de Francia contra los franceses del norte, disfrazados de cruzados, que envía Roma para suprimir la herejía cátara y de paso exterminar la maravillosa civilización occitana de los trovadores que fue la auténtica civilización europea, -no el Renacimiento- que le sustituyó con un remake de romanos.

Esa derrota impidió que Cataluña se constituyera como un estado nacional a los dos lados del Pirineo. Pedro no sólo perdió la batalla, sino que fue asesinado en ella por los franceses, algo nunca visto en la historia de Europa, donde no se mataba a los reyes en la batalla,como hizo Carlos V con Federico I, se pedía rescate. Este Pedro de Aragón, salvó la batalla de las Navas de Tolosa un año antes, pero perdió a su gran estratega Bernat de Creixell, cuya ausencia se notó en Moret.

Quinientos años después el 11 de septiembre de 1715 los catalanes volvieron a perder su guerra contra los franceses, en este caso el pretendiente borbónico y quedaron integrados en una España centralista y jacobina “avant la lettre”, que les quitó los fueros y la tradición y de paso la Generalitat.

Tres siglos después el 11 de septiembre de 2002 unos terroristas de aún debatida procedencia, montaron un happening macabro, colisionando los dos símbolos del siglo XX: el avión y el rascacielos. Que eso fuera tomado por los cheney y los neocons como excusa para invadir Afganistán e Irak, ha sido lo que ha sembrado dudas sobre la iniciativa del atentado.

¿Qué tendrá esa fecha fatídica del 11-S, que hermana en la desgracia a Cataluña y USA? Que nos lo cuenten los astrólogos. De momento –aquí y ahora, vamos a enfrentarnos con otra fecha fatídica, esta vez para España : el 20-N que la perfidia de Rubalcaba ha querido poner de relieve y hacer coincidir con la ilusa esperanza de que le voten.