Los griegos

El astuto Ulises con su regalo envenenado del Caballo de Troya dio pábulo al proverbio: “ No te fíes de los griegos ni cuando te den un regalo”. Visto lo visto a mí me dan ganas de avisarle a Merkel : “ No se fíe de los griegos ni cuando Vd.les esté haciendo un regalo”.

Hay unanimidad en la apreciación de que Grecia no tiene una economía capaz de producir riqueza para devolver las deudas que ha contraído. Si eso es así, la pregunta es obvia: ¿acaso no sabían esto los cretinos de banqueros alemanes y franceses que colmaron de dinero prestado a los griegos? Y yendo un grado más allá en el reproche ¿de quién fue la idea de admitir a Grecia en la UE sin exigir reformas? ¿Es que Platón y Aristóteles son suficientes garantías para estar en el euro?

Para colmo de despropósito son los griegos quienes impiden que Turquía, un país bastante más productivo que ellos, entre en la Unión Europea. Hace años que he escrito sobre la utilidad que tendría Turquía en la UE,  como país musulmán democrático por dos motivos: para mostrar que un país coránico laico puede existir y ser democrático, y para servir de puente de unión entre Europa y los otros países islámicos.

Que los griegos vivan de renta de Pericles es tan “prepóstero” como que IU o el PSOE vivan de rentas de la Guerra Civil. Aparte del turismo, sobre todo alemán, los griegos no tienen economía: no exportan agricultura, casi ni aceite, y no construyen barcos como en tiempos  de Onasis o Niarcos.

Sin industria ni agricultura exportadoras no se tiene dinero para devolver las deudas. Entonces ¿ por qué las contrajeron y por qué los europeos les prestaron por encima de lo prudente? Misterios de la política económica de la UE que se está pareciendo al caso de España con sus autonomías: las autonomías se endeudan por encima de sus posibilidades y luego el gobierno central no sabe qué hacer.

Si los griegos son un desastre y unos pasados de listo como Ulises, los banqueros alemanes y franceses son unos incompetentes por prestar dinero al que no lo tiene. Un amigo banquero, y de los más potentes, me respondió a mi cándida pregunta en qué consistía ser banquero: “ En prestar dinero al que no lo necesita”. ¿No lo saben en Alemania? Pues se van a enterar porque van a ser ellos los que coloquen los préstamos a los griegos en la partida de pérdidas: tienen 30 años para amortizarlas.