El último tango en León

Hay huéspedes maleducados que no saben cuándo deben irse: ni lo avanzado de la hora, ni el significativo silencio de los anfitriones los avisa. Algunos se despiden, pero no se van, como dijo Rosa Díez. Al final los anfitriones deben decir aquello de: “Vamos a acostarnos, que estos señores tendrán que marcharse.” Así está el […]