Otra vez la familia de la izquierda

El cuento de que los comunistas de Extremadura deben perpetuar el mal gobierno del PSOE porque son de la familia de izquierdas es una falacia tan anacrónica como – en palabras del pérfido Cayo Lara- recordarles que Franco fusiló a gente en Extremadura. ¿Cuándo dejarán los socialistas y comunistas de pasar factura por la Guerra Civil?, ¿qué hemos de hacer, disputarla otra vez a ver si ganan ellos? ¿No podemos votar basándonos en lo que sucede aquí, ahora?

Y lo que sucede es que el PP gobierna bastante mejor que el PSOE y por eso las autonomías del PP se mantienen y las del PSOE viven de la compra del voto – en diversas formas de subvención. “Hemos pasado de los caciques tradicionales a los caciques del PSOE” ha declarado el coordinador de IU en Extremadura. Es cierto, pero con la diferencia que los caciques galdosianos o de Joaquín Costa, pagaban los votos de su bolsillo y el PSOE los compra con dinero del contribuyente, ¡incluso catalán!

Por fortuna el cuento de la izquierda ya sólo se lo creen los fanáticos o los que medran. Ningún gobierno del PP o de CDS ha quitado ni quitará ninguna de las medidas básicas del estado del bienestar. Y ningún gobierno del PSOE nacionalizará la banca ni planificará el mercado. ¿Me quieren decir entonces dónde está la diferencia entre la derecha y la izquierda? ¿En meterse con Rouco Varela? Magra diferencia me parece para invocarla como motivo de seguir gobernando en Extremadura.

Por otra parte, el jefecito Cayo Lara con quién me equivoqué al creerle un tribuno catoniano, un trasunto de Séneca nacido en La Mancha, me acaba de demostrar que es un déspota centralista y oportunista por negarse a aceptar lo que piden sus militantes y pretender imponerles otra vez el mal gobierno de los socialistas, del cual la mayoría de extremeños están hartos. Pero ¿qué familia ni qué niño muerto? Los extremeños de IU entienden que con un gobierno no socialista, aunque sea del PP, comenzarán a progresar, a no despilfarrar, a crear trabajo que es lo que importa al ciudadano, no la indisoluble unidad de la familia de izquierdas, que se acabaron cuando el capitalismo se corrigió con el Estado del Bienestar: sanidad, educación públicas y gratuitas, pensiones de jubilación, derecho a la huelga, negociaciones sindicales. ¿No tenemos todo eso? Entonces ¿Qué queda por hacer que pueda ser de izquierdas? Parece que malgastar y aumentar el paro. Señor Cayo Lara no quiera ocupar el puesto del cacique galdosiano.