Que no se va

Uno empieza a imaginarse Moncloa como la casa de la bruja: todo a oscuras, crespones negros, cera derretida sobre los muebles y sombras alargadas por los pasillos vestidas con ropones negros, imperdibles y cadenas. Y en medio de la fantasmagoría un espectro cejijunto y obstinado que no obedece a los conjuros y grimorios que intentan […]