¡Este chico es tonto!

Se contaba en el Madrid de los años treinta que Ortega increpaba a sus discípulos, a quienes obligaba a acompañarlo a los toros y, ante su pasividad les apostrofaba: “Son Vds. unos lacios”. La más maligna comidilla –tanto que yo me inclino a pensar que no fuera cierta- le recuerda comentando tras una visita a Julián Marías: “¡Pero este chico es tonto!”

Es lo que nos viene a la cabeza cuando leemos los últimos disparates, cinismos y mentiras del tedioso Zapatero. Parece que no solo negó la crisis, sino que ahora niega que la negara. ¿Hay alguna figura legal para denunciar los insultos a la inteligencia? Luego negó que la designación de Rubalcaba haya sido a dedo, tomándonos a todos por idiotas y remató pavoneándose de que “hemos quedado segundos”.

Miren Vds. quien esto escribe ha estudiado demasiado, ha leído demasiados libros para aguantar que un incompetente con una carrera mal estudiada y sin haber trabajado en su vida, le gobierne porque una porción de indocumentados, o tontos o fanáticos le hayan votado, ayudados, eso sí, por un pavoroso atentado. Si esto va a seguir así me iré buscando una segunda residencia en un país donde la inteligencia no sea ninguneada como en España que, “envuelta en sus harapos, desprecia cuanto ignora “.

Y no es que en Cataluña se lo monten mejor: la rama catalana del PSOE llamada PSC tiene ahora el cinismo, por boca de su “padrone” Nadal, de hostigar y reprochar a CIU los recortes a que el PSC les ha obligado al dejar vacías las cajas de la Generalitat con ayuda de sus parásitos comunistas y separatistas. Primero despilfarran y luego acusan a los que ahorran para reparar sus deudas. Y los tontos habituales, les seguirán votando. Quejas porque CIU reduce el dinero a los discutibles embajadores de Cataluña en el extranjero, uno de ellos, en París, en vez de en Perpiñán con los encapuchados.

¿Será por la triste figura de Zapatero que una hamburguesa nos acusa de enviar pepinos envenenados? En Berkley me daban las hamburguesas con pepinos. Será por eso que una concejala de Hamburgo es más experta en ellos y les vio las bacterias. Tengo escrito hace muchos años que los bárbaros del norte no destacan por su finura, nos tratan a los del sur con condescendencia, como a razas caducas vitalizadas sólo por la sangre de sus invasiones bárbaras. En su soberbia les cuesta mucho rectificar o disculparse. Pero eso sí, nos siguen invadiendo cada verano y tienen colonias permanentes en Mallorca. Nunca se ha visto ni se verá a los mediterráneos invadiendo Suecia, ni siquiera Alemania.