Que no se va

Uno empieza a imaginarse Moncloa como la casa de la bruja: todo a oscuras, crespones negros, cera derretida sobre los muebles y sombras alargadas por los pasillos vestidas con ropones negros, imperdibles y cadenas. Y en medio de la fantasmagoría un espectro cejijunto y obstinado que no obedece a los conjuros y grimorios que intentan […]

¡Este chico es tonto!

Se contaba en el Madrid de los años treinta que Ortega increpaba a sus discípulos, a quienes obligaba a acompañarlo a los toros y, ante su pasividad les apostrofaba: “Son Vds. unos lacios”. La más maligna comidilla –tanto que yo me inclino a pensar que no fuera cierta- le recuerda comentando tras una visita a […]