El cuento chino de ZP

Como explica muy bien Sánchez Dragó lo que más le gusta a un chino es ganar dinero, jugárselo, abrir una tienda, tener concubinas, humillar a Japón y comprar un buen coche. Ahora, y esto lo añado yo, lo que menos le gusta a un chino es que se haga publicidad de sus actos. Por eso, lo peor que podía decir Zapatero, aparte de comparar a España a un transatlántico el día del centenario del Titanic, es anunciar que el CIC chino va a comprar el treinta por ciento de las cajas de ahorros españolas, invirtiendo unos nueve mil millones de euros. Instantáneamente los chinos lo desmintieron e hicieron correr la tinta del calamar.

Eso no quiere decir que no inviertan. Probablemente lo harán, pero en el más absoluto sigilo, como viven los ciudadanos chinos en nuestras ciudades, tanto que ya se hacen macabras conjeturas sobre sus muertos. Me extraña que mi paisano Eugenio Bregolat, embajador de España en Pekín no le advirtiese a Zapatero de esto que estoy escribiendo. Quizás lo hizo y no le oyó, o no le dejó decírselo o no pudo resistirse a dar ¡ por fin ¡, una buena noticia.

La buena noticia es que China haya tomado este interés por España, lo cual puede deberse a varios motivos: los dos son países antiguos, dice un chino, o bien, España y Portugal fueron los primeros países europeos en dejarse ver por allí desde el siglo XV, con los jesuitas, por cierto, como avanzadilla cultural y no podíamos tener más hábiles embajadores. Pero recordemos la famosa carta del Emperador a Lord MCartney, embajador de su graciosa majestad Jorge III, donde venía a decirle que no necesitaban sus baratijas y abalorios porque ellos tenían de todo y mejor que los ingleses, que no pensaban comerciar con ellos y que lo único que requerían del rey inglés era sumisión y vasallaje.

Los compatriotas de Kipling les hicieron pagar caro estos desdenes a los mandarines con la guerra del opio y el general Gordon – el de Kartoum- cañoneándolos con sus torpederos desde los canales de China. Fue un siglo de humillación del que China acaba de recuperarse y va a ser hegemónica en el mundo.

No hay que decirlo, pero me parece que su interés hacia España tiene como motivo que quieren entrar en América Latina y que el país que más multinacionales exitosas ha colocado en el Nuevo Mundo no anglosajón, es España. De algo tenían que servirnos Pizarro, Ojeda y el loco de Aguirre.