La Revolución de los Jazmines ¿y de los Papiros?

La Revolución de los Jazmines de Túnez y quizás la de los Papiros en Egipto caen dentro de la tipología de las modernas Revoluciones de Terciopelo, llamadas así por contraste con las violentas, sangrientas, terroríficas y rupturistas de 1789 en Francia, 1917 en Rusia y 1949 en China. El Muro de Berlín cayó en 1989 justo dos siglos después de la Revolución Francesa.

Está por ver si las revueltas de estos días acabarán en el violeta del terciopelo o el rojo de la sangre y ésta es la gran incógnita que nos tiene en vilo. Porque si estos dos países musulmanes son capaces de evolucionar hacia la democracia o al menos, mayores grados de libertad, el futuro del mundo se habrá aclarado y se rasgará el velo del fanatismo islamista.

Thimothy Garston Ash de Oxford define el tipo de revolución 1989: no violenta, anti-utópica, no basada en una sola clase social –como el proletariado de Marx- sino en amplias coaliciones sociales y caracterizadas por la aplicación de presión social masiva –”people’s power“- para obligar a los que detentan el poder a negociar. El proceso debe terminar no en el terror sino en el compromiso. Si el tótem de la Revolución 1789 era la guillotina, el de la 1989 es la mesa redonda.

¿Triunfará la revuelta pacifista y no violenta inventada por Gandhi y aplicada por los estudiantes de París en Mayo 68 o los hippies de Berkeley en People’s Park del 69? o bien los oligarcas y tiranos del Norte de África sacarán los soldados a la calle para ahogar el cambio? Es un momento histórico. Según hacia dónde basculen las revoluciones de Túnez y Egipto, el Fin de la Historia puede ser más de Fukuyama que de Hobbes.

De momento el ejército egipcio se ha puesto al lado del pueblo, un gesto que Obama incomprensiblemente no secunda, porque pide cambios pero pretende que siga Mubarak: me parece el colmo del cinismo o de la estupidez ¿Cómo va a cambiar un déspota que lleva ahí 30 años? ¿Cómo es posible que en el Departamento de Estado no vean que ésta es una oportunidad histórica para comenzar a corregir el atraso y el fanatismo de los países islámicos? Si hubiesen leído a Mazuf, casi incluso a Cavafis, sabían que en El Cairo existe una clase media ilustrada que debe tomar las riendas de una incipiente democracia Que la fuerza les acompañe.