Profecías y Finales

Según el calendario Maya el mundo, o un tipo de Mundo –que no creo sea el de Pedro J.- se acaba el año 2012 y según las profecías de San Malaquías, que dio una lista de Papas con apodo a cada uno, nos quedan dos: el actual llamado Labores Solis o Gloria olivae, que no tengo a mano mi Malaquías, y Pedro Romano, el último antes de la Segunda Venida y el Anticristo. ¿Será Marc Zuckerberg, que en la película aparece como taimado y traidor? ¿O será Bill Gates, Assange, Obama?

“Dios ha muerto, Nietzche ha muerto, y yo no me encuentro demasiado bien” dijo un agnóstico, irónico éste por lo menos. Aquí el que no debe sentirse del todo bien es el inasequible al desaliento que nos gobierna. Sus días están contados por Sigma 2, pero como el calendario maya en 2012, ese será el fín del mundo para los socialistas que harían bien en ir pensando un nuevo sistema económico que proponer, distinto del comunismo que desearían imitar y del capitalismo que, a regañadientes, no tienen más remedio que copiar, porque no saben inventar otro.

Incapaces de construir un sistema económico nuevo, que es a lo que debería dedicar Rubalcaba su privilegiada inteligencia, orros de ideas, se dedican a prohibir. Esa venganza cromosómica –y lo digo literalmente- llamada Leire Pajín, ha tenido la osadía de los ignorantes y se ha apuntado la gran prohibición. Ríanse de Elliot Ness y sus intocables, a Pajín no le ha temblado la mano a la hora de prohibir sin respetar a las dos partes implicadas.

Su maltrato a los fumadores es de una crueldad repugnante, por innecesaria. ¿Por qué no habilitar zonas donde los quisquillosos fumadores pasivos no necesiten entrar? No. Vamos a defender a la gente contra sí mismos, pero les seguimos vendiendo eso que les decimos, los mata. Pues sí, Goebbels, como diría el alcalde de Burgos o Valladolid, que piensan como otros muchos.

Yo fui fumador pasivo hasta los 40 años, el humó que tragué en el Jamboree de la Plaza Real para oir a Lou Bennett, no me mató y en medio del camino de mi vida, por un desastre amoroso, comencé a fumar puros habanos que me calmaban y me limpiaban el cerebro, dejándolo lúcido y diáfano para escribir.

La pregunta es: ¿el próximo gobierno no pajinista –evitemos los juegos de palabras- que venga, podrá repeler estas leyes desproporcionadas, unilaterales y puritanas en que se han refugiado los socialistas para creerse que aún existen?.