La boda sueca

Mi buen amigo Antonio de Senillosa me insistía que yo debía ser monárquico por razones estéticas. En realidad lo era por tradición paterna –que no materna- y por sentido común para el relevo de Franco. Cuando Senillosa decía motivos estéticos, yo, que he estudiado a fondo a Frazer y a Campbell, entendía simbólicos. Leemos en […]