La España Negra Vive

La incipiente e inculta democracia española necesita de intelectuales lúcidos, imparciales y desinteresados para apoyar y encauzar su crecimiento, su paso de una adolescencia caprichosa a la edad adulta que nos llene a todos de estabilidad , serenidad, e incluso armonía.

Que sujetas (sic) impresentables por incultas como Leire Pajín estén en cargos políticos de relieve es evidentemente perjudicial para la democracia. Quizás es el precio que hay que pagar por la bisoñez de ésta (la democracia, no la Pajín); pero que intelectuales de prestigio que escriben en periódicos principales se comporten como escribanos a sueldo de un partido, es una deslealtad con la democracia.

Voy a citar unas frases del eximio Pradera en ese periódico que se arroga la facultad de decidir lo que debemos pensar y que además creen aún que la transición la hicieron ellos con su periódico: “Al menos Zapatero ha tenido el valor moral y el coraje de asumir sus responsabilidades. El líder de la oposición, en cambio, convirtió el hemiciclo en el polvoriento escenario de un mítin electoralista. Con la petulante ignorancia de un tertuliano de casino provinciano que pontifica sobre los mercados financieros, se limitó a poner como un pingo a Zapatero por no haber seguido sus vacuos,  retóricos e imprecisos consejos”.

No se pueden decir más sandeces en menos palabras. ¿Cómo es posible que un intelectual inteligente como Pradera se ponga en ridículo por defender a ultranza lo indefendible? Por sectarismo, por creer que su pluma puede contrapesar el mal que le ha hecho a Zapatero su desidia en tomar medidas. En ese periódico no sólo se creen que ellos hicieron la Transición, sino que pueden contrarrestar los desastres causados por la incompetencia socialista a base de trastocar ante la opinión pública los hechos y hacerlos parecer más favorables al PSOE. ¿Pesebre? Incluso el día que ZP se contradijo y quedó en ridículo, el tonto era Rajoy ¿por quién nos toma Pradera?.

Cuando le conocí era un editor de Alianza de talante liberal que me publicó “Sistemas de Ciudades y Ordenación del Territorio”. Luego José María de Areilza me avisó que era un hombre ceñudo y atravesado que, con la fe del converso que reniega de sus orígenes carlistas, había  caido en el otro extremo, el leninismo, alcanzando el núcleo duro del puritanismo de los extremistas.

Zapatero no tuvo ni valor moral ni coraje: simplemente cumplió con su obligación de informar a Las Cortes de sus medidas tardías y forzadas por el extranjero. ¿Qué responsabilidades asumió? Ninguna, nadie ha dimitido ni se espera. Si hay un “petulante ignorante de casino de provincia” ese es Zapatero, al que un colaborador le propuso enseñarle economía en dos tardes. Nadie se debería presentar a Presidente de un país sin saber un mínimo de economía. Es evidente que a Zapatero no se la explicaron en dos tardes y por su ignorancia de tertuliano de casino provinciano no fue capaz de entender la magnitud de la crisis que se le venía encima.

Resulta muy desleal y perjudicial para la democracia española que un reputado periódico liberal se empeñe en asimilar a los que no son del PSOE como fachas, franquistas y antiespañoles, y se empeñe en mantener vivo el mito de la España negra, de la que gentes como Pradera son, por fortuna últimos dinosaurios.