Rubiales contrató una agencia de detectives privados para espiar a Aganzo

El seguimiento se produjo en agosto 2019, precisamente cuando los afiliados de confianza de Rubiales en la AFE plantearon una moción de censura contra Aganzo

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El presidente de la  Real Federación Española de Fútbol (RFEF) suma este martes un nuevo capítulos a los ya bautizados como 'Supercopa files'. Al parecer, según desvela El Confidencial en una nueva entrega, Luis Rubiales habría contratado los servicios de una agencia de detectives privados para investigar al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), David Aganzo, enemigo mayor del polémico presidente. Según explica el citado diario, dicho espionaje, que duró cuatro días en total, se produjo en agosto del año 2019, precisamente cuando promovido por el mismo Rubiales, los afiliados de confianza de éste plantearon una moción de censura contra Aganzo. La RFEF no ha tardado en salir a desmentir las informaciones de este martes en lo que califica de un nuevo "capítulo de desinformación a la opinión pública mediante una nueva distorsión de la realidad a través de la construcción de otro relato que nada tiene que ver con la realidad, El Confidencial vuelve a demostrar que su único objetivo es seguir nutriéndose de información robada y denunciada para ampliar su campaña de acoso personal contra el presidente de la RFEF y su equipo".

La agencia Cryptex Europa SL, dirigida por José Luis González y con sede en la calle de Velázquez, habría sido la encargada de realizar el seguimiento de Aganzo, como así figura en los informes que maneja El Confidencial. Agencia que, según parece ya habría trabajado en otras ocasiones con la Federación. El cometido de la agencia sería la "observación de la conducta" de Aganzo para conocer las "actividades que realiza dentro del horario laboral", aunque no se revelan los motivos que llevaron a Rubiales a querer acceder a dicha información. A pesar de ello, y según explica el citado diario, el espionaje (lunes 19 a jueves 22 de agosto de 2019) se llevó a cabo justo después de que se conociera que un grupo de afiliados cercanos a Rubiales había creado una plataforma interna para obligar a Aganzo, presidente del sindicato mayoritario de jugadores, a convocar una asamblea extraordinaria del organismo con el fin de plantear una moción de censura para echarlo.

El objetivo para Rubiales, que ocupó el mismo lugar que Aganzo entre los años 2010 y 2017, no era otro que situar al mando del organismo a alguien afín a sus intereses para que apoyara su gestión en la RFEF y apoyase a la misma en su lucha contra los interese de LaLiga.

Tal y como explica El Confidencial, para llevar a cabo el seguimiento, que comenzó en la puerta del domicilio de Aganzo y no en las oficinas del sindicato, la agencia Cryptex utilizó un agente apoyado por dos motocicletas y otros dos detectives más para cubrir todas las posibles salidas del sujeto. El informe, acompañado de múltiples fotografías, explica todos los movimientos y detalles del exdelantero: "Viste vaquero negro, polo blanco con cuello negro y zapatillas blancas, porta una mochila de color negro a la espalda”, reza.

Los detectives plasman en el informe todos los movimientos de Aganzo, como su llegada a la sede del sindicato en el número 30 de la Gran Vía de Madrid, las personas a las que se acercó durante o incluso las compras que realizó junto a su pareja en tiendas como MediaMarkt o El Corte Inglés y, como no podía ser de otra manera, de múltiple material gráfico.

Durante los días posteriores, la agencia de detectives siguió documentando los movimientos del presidente de la AFE. Aganzo se vio durante el día 20 con Diego Rivas, exjugador del Atlético de Madrid, Getafe y Real Sociedad y secretario general de la AFE o su salida para comer acompañado con "varias personas" de las oficinas de Gran Vía, entre las que figuraban una mujer de cabello cano a la que no consiguieron identificar y el entrenador Fernando Zambrano.

Durante el día 21 y entre otros movimientos cotidianos y sin mucha importancia, el sujeto investigado vuelve a encontrare durante la tarde con la mujer de pelo cano, Fernando Zambrano y un joven también sin identificar. Ya en el día 22, último del seguimiento, un Aganzo descrito con todo lujo de detalles puso rumbo a la oficina de Gran Vía, desde donde viajó a Villarejo de Salvanés en un BMW X1 acompañado de un caballero de pelo canoso. Desde ahí, y junto a dos personas, puso rumbo a San Pedro del Pinatar, en Murcia, donde se celebraban unas jornadas de la AFE. De ahí, vuelta a Madrid sin más novedad.

Tras concluir el seguimiento acordado, Cryptex  remitió a Rubiales un documento detallado con los movimiento de David Aganzo y con numeroso material gráfico. Material que presumiblemente utilizaría en la treta ideada para echar a Aganzo de su puesto y que, finalmente, no llegó a culminar con éxito. Los afines a Rubiales en el sindicato no consiguieron el apoyo mínimo necesario para convocar la asamblea extraordinaria y Aganzo siguió al frente de la AFE.

No contento con su final, Rubiales, según ha podido demostrar El Confidencial, mantuvo una cruzada contra el investigado llegando incluso a recurrir a Leo Messi para chantajearlo y conseguir sacar adelante la operación por la que Gerad Piqué se embolsó una comisión de 24 millones de euros por llevar la Supercopa a Arabia Saudí.

Esta información llega solo un día después de que El Confidencial publicase que Rubiales no viajó a Nueva York para mantener reuniones de trabajo con representantes de Naciones Unidas y la Major League Soccer (MLS), la liga de fútbol de Estados Unidos, según estaba programado, sino que, según este medio, pasó esa semana haciendo turismo con una persona con la que mantenía una relación sentimental.

Comunicado de la RFEF

Des de la Federación se apresuran a desmentir lo afirmado en lo que califican de "nuevo capítulo de desinformación" a la opinión pública mediante una nueva distorsión de la realidad a través de la construcción de otro relato que nada tiene que ver con la realidad, El Confidencial vuelve a demostrar que su único objetivo es seguir nutriéndose de información robada y denunciada para ampliar su campaña de acoso personal contra el presidente de la RFEF y su equipo.

Aseguran que el periodista responsable de la noticia no ha consultado y contrastado la información publicada y desmienten con total rotundidad que el presidente o la propia RFEF hayan encargado a ninguna agencia de detectives ningún tipo de servicio "ni mucho menos haya desarrollado esas acciones de seguimiento ni, por supuesto, ha tenido conocimiento del informe al que alude la información".

Según explican los comportamientos de David Aganzo acabaron por confirmar la preocupación existente entre un nutrido grupo de afiliados con la imputación del actual presidente por soborno a un funcionario público con el objetivo de obtener ilegalmente documentación reservada del sindicato Futbolistas On, una cuestión que está en manos de la justicia.

"Luis Rubiales ha sido, es y será militante activo de AFE. Cuando conoció el posible soborno denunciado por el ex empleado de AFE Antonio Saiz y despedido por hacerlo, colaboró con quienes también estaban indignados por esa posible práctica. Miembros de la Junta de AFE y otros destacados militantes contactaron con Rubiales, que se prestó a ayudar y colaborar en busca de que aflorara la verdad con el fin de propiciar un cambio de rumbo y de dirección en el organismo, siempre en el marco de su filiación sindical y amparado por la ley y nunca con hechos como los que hoy El Confidencial pretende atribuir al presidente de la RFE", zanjan.

Una empresa inmobiliaria para ocultar la participación de la RFEF

Horas después del desmentido por parte de la RFEF, El Confidencial vuelve a la carga con la publicación de las facturas que demostrarían que la información publicada es totalmente cierta.  Según documenta, la cuantía total por los seguimientos realizados a Aganzo asciende a 11.764 euros, aunque no los pagó Rubiales ni la Federación, sino una empresa inmobiliaria llamada Egmont 2008 SL perteneciente a un abogado externo a la RFEF que cobra del propio organismo, según justifica el citado medio, que revela además la existencia de una factura falsa para maquillar esos seguimientos.

El informe elaborado por la empresa de detectives fue solicitado por Egmont 2008 SL, quien también aparece como destinatario de la factura a abonar. El importe total sumó 11.764 euros, de los que 4.235 fueron adelantados como "provisión de fondos", según recoge el documento de pago publicado por El Confidencial.

Al parecer, según ha podido demostrar el medio tras cotejarlo en el registro mercantil, el administrador de Egmont 2008 SL es R.C.M. un abogado socio del despacho GC Legal, del que Tomás González Cueto, abogado de la RFEF y colaborador de Rubiales, figura como socio director y fundador. Su bufete recibe un pago periódico de la Federación y hasta su propia hija habría sido contratada por el propio Rubiales.

Además de las facturas y el informe, El Confidencial publica también un correo que el dueño de la agencia de detectives Cryptex Europa SL envió el 13 de septiembre de 2019 a R.C.M. para remitir el polémico informe junto a la factura por los servicios. Documentos ambos que el propio abogado reenvió aun correo de la Federación.

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