Nadal, el más grande dentro y fuera de los 'Grandes'

El jugador español, un ejemplo de superación, humilde, solidario y cercano puede convertirse este domingo ante Medvedev (9.30 horas Eurosport) en el tenista con más torneos de Grand Slam en su palmarés

Nadal, firmando autógrafos tras un entrenamiento

Foto: EfeNadal, firmando autógrafos tras un entrenamiento

Nadal, firmando autógrafos tras un entrenamiento

Rafa Nadal trasciende más allá de lo deportivo. El que posiblemente es el mejor deportista español de todos los tiempos es venerado dentro y fuera de España no sólo por sus cualidades tenísticas, sino por las humanas. Son muchas las historias que le convierten en un ‘grande’ también fuera de las pistas. Un ejemplo de superación, humilde, solidario, cercano... Son muchos los adjetivos positivos que lo definen como persona y que por eso le hacen ser tan querido.

Nadal, ejemplo de superación

Nadal ha superado muchos problemas hasta llegar a la cima mundial. En su autobiografía recuerda el "golpe terrible" que supuso la separación de sus padres. "Estaba deprimido, me faltaba entusiasmo. En la superficie permanecía como un tenista autómata, pero el hombre dentro de él había perdido todo el amor por la vida", relata.

O cuando le fue detectada una lesión congénita en el pie izquierdo, que le hizo plantearse incluso la retirada. Años después, sería número uno del mundo. Los problemas, en forma de lesiones, le han perseguido una y otra vez a lo largo de su carrera. E incluso el coronavirus puso en duda su presencia en el presente Abierto de Australia, al que ha llegado sin apenas preparación en este año.

Nadal, humilde

Su tío Toni, una de las personas que más le conoce, siempre destaca que uno de los éxitos de su sobrino es ser humilde y aceptar todos los consejos del entorno. Unos valores que van unidos a la autoexigencia y a huir de las excusas. En un acto de TEDEx en Málaga Toni relató una anécdota de cuando Rafa tenía sólo 15 años.

"Cuando tenía 15 años le acompañé a él y a otro jugador a un torneo. El horario de sus partidos coincidía y me quedé con el otro jugador mientras veía a Rafa en la distancia. Su partido era un verdadero desastre y un amigo, cuando iba perdiendo 5-0, se acercó a mi y me dijo que estaba jugando con la raqueta rota. Cuando esto sucede todas las pelotas se van fuera. Me dirigí a la pista donde jugaba Rafael y le dije que creía que la raqueta estaba rota. La miró y se dio cuenta de que estaba en lo cierto. La cambió y el panorama también, aunque no pudo evitar la derrota", relató Toni Nadal.

"Al final del encuentro le dije que cómo era posible que con tantos partidos jugados no fuera capaz de darse cuenta de un detalle así. Su contestación fue muy clara: Estoy tan acostumbrado a tener la culpa yo que para nada hubiera imaginado que era la raqueta la que me hacía perder", explicó.

Esa humildad la ha mantenido a lo largo de toda su carrera. Y cuando ha comenzado a batir un récord tras otro, su respuesta ha sido siempre la misma. "Lo más importante es disfrutar en la pista y ser recordado como una buena persona".

Nadal, solidario

Nadal, achicando barroAunque siempre se ha prestado a un sinfín de causas benéficas, el tenista balear inauguró en 2008 una Fundación que lleva su nombre con el objetivo de prestar "asistencia social para los colectivos más desfavorecidos y cooperar para el desarrollo en los países más necesitados". Una Fundación centrada en la infancia y la juventud que surgió tras su implicación en diversos proyectos humanitarios y en los que ha visto "en viajes por todo el mundo". En esos viajes, relata Nadal se ha percatado de que con su imagen, puede "aportar algo a gente que lo puede necesitar, porque hay lugares donde todo es muy difícil".

Su cara solidaria también se mostró una vez más con las inundaciones sufridas en Sant Llorenç des Cardassar, que dejaron trece muertos. El tenista cogió el teléfono, contactó con unos amigos para preguntar cómo podía ayudar, y al conocer que éstos se disponían a acudir a un punto de la población a achicar agua, se presentó allí para ser uno más para prestar su ayuda con trabajos de limpieza. Aunque un particular captó la escena, cabe destacar que el deportista ocultó que iba a acudir y nadie de la prensa fue consciente del hecho hasta que vieron los vídeos y fotografías de los vecinos.

Además de implicarse como uno más, el tenista mallorquín ofreció las habitaciones de su academia en Manacor para aquellos vecinos afectados que lo necesitaran, donó un millón de euros para los afectados y destinó a los damnificados tanto los beneficios de su carrera solidaria 'Rafa Nadal Sports Centre Urban Race Mallorca by Sotheby's' como el 50% de lo recaudado en el torneo de golf Olazábal & Nadal Invitational. En total, aportó 2,6 millones de euros lo que llevó al Ayuntamiento de Sant Llorenç a nombrarlo 'hijo adoptivo'.

El manacorense tampoco ha dudado en implicarse para cumplir los deseos de personas mayores ilusionadas con conocerle. Así sucedió en el Masters 1.000 de Madrid con una mujer de 95 años con principio de Alzheimer. O con un abuelo de 97 años, Leonid Stanislavskyi, el jugador de más edad en el ranking de la federación de tenis, que tenía la ilusión de jugar con él unos puntos. O incluso cuando no dudó en grabar un vídeo para felicitar el cumpleaños a otro anciano que cumplía 90 años.

Nadal, cercano

Porque el tenista español siempre da muestras de cercanía, con mayores y pequeños. Con el público, con los profesionales y con sus compañeros. Este año, en vísperas del inicio del Abierto de Australia, no dudaba en pedir perdón al público que había acudido a su entrenamiento con gestos ostensibles. Las limitaciones de la pandemia sanitaria prohibían desde la organización a los jugadores acercarse a firmar autógrafos.

Y es que el tenista balear es un ejemplo, gane o pierda, de atender a sus aficionados, con firmas o fotografías, allá por donde va. El balear ha sabido además muy bien incluso gestionar la fama y mantener una buena relación hasta con los paparazzi que lo vigilan día y noche. Así, varios periodistas del corazón relatan cómo en alguna ocasión, escondidos en la playa para captar un baño del tenista español, éste educadamente les ha propuesto que puedan tomar con tranquilidad y su consentimiento unas fotografías para a continuación permitirle algunos minutos de intimidad dándose un baño sin ser fotografiado.

Sus compañeros han reconocido varias veces sus valores, como queda comprobado con el hecho de haber sido galardonado en tres ocasiones con el premio Stefan Edberg al tenista más deportivo, votado por los propios tenistas. Al recibir uno de esos galardones, Nadal volvió a insistir en una idea que repite una y otra vez. “Prefiero ser recordado como una buena persona, más que como un buen tenista”.

Esta idea, la desarrolla en un vídeo divulgado por su Fundación en las redes sociales. "Se habla muchas veces de valores, y para mí, el valor más importante es el ser buena persona, a partir de allí, cada persona debe trabajar a diario para desarrollar los valores que le puedan ayudar a que su vida sea mejor en todos los sentidos, tanto a nivel profesional como a nivel personal", afirma.
"El valor tiene algo claro y es que te pone en tu sitio, al final, sin esfuerzo, sin humildad, sin trabajo y sin superación, es muy difícil avanzar. Por lo menos en el tenis, si alguien no está dispuesto a dar todo, habrá otras personas que, si lo harán, la mayor satisfacción es el saber que has dado todo para conseguir el objetivo", finaliza Nadal un ‘grande’ dentro y fuera de la pista.

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