FÚTBOL: MUNDIAL 2022

La selección serbia cuelga en el vestuario una bandera contra la independencia de Kosovo

Este gesto ha despertado las críticas de Kosovo, e incluso la Federación de Fútbol de la antigua región serbia ha enviado un comunicado a la FIFA

La selección serbia cuelga en el vestuario una bandera contra la independencia de Kosovo

TWITTERBandera en el vestuario de Serbia contra la independencia de Kosovo

La selección de fútbol de Serbiacolgó el jueves en su vestuario del estadio Icónico de Lusail una bandera con el contorno del territorio de Kosovo, con los colores nacionales serbios y el lema 'No rendirse'.

Serbia, que se enfrentó en su partido inaugural del Mundial de fútbol de Qatar ante la selección brasileña, habría colocado esta bandera en las taquillas del vestuario, según se observa en una imagen difundida en redes sociales y de la que medios serbios se han hecho eco.

Este gesto ha despertado las críticas de Kosovo, e incluso la Federación de Fútbol de la antigua región serbia ha enviado un comunicado a la FIFA. Por el momento se desconoce quién podría haber colgado la bandera, según recoge el diario 'Blic'.

"La Federación de Fútbol de Kosovo (...) ha presentado una denuncia ante la FIFA por la actuación agresiva de la selección de Serbia, que continuó en el partido contra Brasil (...) con la retórica chauvinista hacia Kosovo", reza el mencionado comunicado.

Para la federación kosovar, este tipo de gestos no pueden tener cabida en un evento deportivo y ha llamado a tomar "medidas sancionadoras" contra el combinado balcánico y todas aquellas medidas que "inciten al odio ente los pueblos y atenten contra los valores humanos".

"Mientras Europa y el mundo enfrentan una gran crisis como resultado de la agresión no provocada de Rusia en Ucrania, una gran competencia como la Copa del Mundo debe ser un lugar donde prevalezcan los llamados a la paz, no para incitar al odio entre los pueblos", han dicho desde Pristina.

Serbia y Kosovo, históricamente enfrentados, firmaron precisamente esta semana un acuerdo, auspiciado por la Unión Europea, para solventar la crisis abierta por la controvertida norma para imponer matrículas kosovares a las comunidades serbias.