Supercopa Files

La justicia da a la RFEF cinco días para que aporte documentos de los espionajes a Aganzo y la fiesta de Salobreña

El juzgado, que espera desde hace ya casi 40 días la información, reitera en una providencia su petición

La justicia da a la RFEF cinco días para que aporte documentos de los espionajes a Aganzo y la fiesta de Salobreña

EFEEl presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales

El juzgado que investiga el caso abierto por los bautizados como 'Supercopa Files' da a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) un plazo de cinco días para aportar la documentación que le solicitó el pasado 27 de octubre. Según explica El Confidencial, diario que destapó la trama que amenaza al presidente del máximo organismo del fútbol español, Luis Rubiales, la magistrada de Majadahonda exige todos los informes relacionados con el espionaje llevado a cabo a los conocidos enemigos de Rubiales y la fiesta que este último celebró junto a otros colaboradores en un chalet de la localidad granadina de Salobreña en agosto del pasado año 2020.

El juzgado, que espera desde hace ya casi 40 días la información, reitera en una providencia su petición a la RFEF, para que "en el plazo de cinco días aporte la documentación requerida". La magistrada solicitó el pasado 27 de octubre al organismo "los contratos y facturación que obren en sus archivos referidos a las relaciones de negocio que haya mantenido con la agencia de detectives Cryptex Europa SLU y con la mercantil Egmont 2008 SL. Que igualmente se remitan de estas dos últimas contratos y facturas emitidos entre ellas y la RFEF", según publica El Confidencial este domingo.

El citado diario publicó el pasado mes de mayo un nuevo capítulo que amenazaría el puesto del máximo responsable de la RFEF. Al parecer, Rubiales habría recurrido a la empresa Cryptex Europa SL para vigilar al presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), David Aganzo. Dicho espionaje duró cuatro días en total, entre el 19 y 22 de agosto de 2019, cuando los afiliados de confianza de éste plantearon una moción de censura contra Aganzo.

En encargo fue solicitado por la empresa inmobiliaria Egmont 2008 SL, sin relación con el mundo futbolístico, pero cuyo administrador sería el abogado Ramón Caravaca Magariños, socio del despacho GCLegal y penalista habitual de la Federación. Según dio a conocer en su momento El Confidencial, existen correos que certifican este "encargo" y que señalan directamente a Rubiales como orquestador de la trama, como el dosier que recibió con los movimientos de Aganzo remitidos por Cryptex.

La empresa de detectives estaría detrás también de otros encargos del cabeza de la RFEF, como la realización de un informe pericial sobre una entrevista para un medio de comunicación de otro de los enemigos públicos de Rubiales, el presidente de la Liga Javier Tebas, y poder utilizarla como prueba en uno de las múltiples batallas judiciales que enfrentan a las dos instituciones. Encargos por los que Rubiales se desentiende tras asegurar en otras ocasiones que no sabe quién pudo solicitarlos.

Pero no solo los espionajes ocupan la preocupación de la magistrada, que también solicita la documentación referente a la fiesta que Rubiales celebró junto a otros directivos en una casa con piscina privada en Salobreña (Granada) en el verano de 2020. El presidente de la Federación habría realizado cargos a las tarjetas bancarias corporativas del organismo para pagar las vacaciones de lujo, que incluyeron una fiesta con un grupo de chicas jóvenes, una acusación a la que la RFEF reaccionó rápidamente negándolo todo y más tarde subrayó que durante esos días se avanzaron y cerraron importantes contratos y que "no todo era trabajar".

El juzgado solicita a la Federación la documentación que justifique la estancia en el lugar, en especial el "motivo, fecha y lugar de la celebración, asistentes que oficialmente acudieron a la misma, coste económico que dichas jornadas supusieron para la RFEF, si dichos costes fueron soportados mediante cargos realizados a través de tarjetas de crédito/débito corporativas". Petición que más de un mes después no ha obtenido respuesta.

La información recogida por El Confidencial, aseguraba que la reserva fue gestionada por el coordinador de gabinete de Presidencia, José María Timón, uno de los pocos directivos de la RFEF que tenían tarjeta de la institución. De hecho, el número de pin de esos medios de pago lo conocían casi todos los directivos de la unidad y el 'modus operandi' para ocultar el motivo de los desembolsos era sencillo: se sacaba el dinero de un cajero y se pagan los servicios en efectivo para no levantar sospechas.

Además de tramitar la reserva del chalé, Timón y Gómez Reino cedieron sus tarjetas corporativas para pagar varias comidas, muchas de ellas en el restaurante El Barco, una marisquería situada en primera línea de playa.

Ahora, el juzgado da a la RFEF un plazo de cinco días para que aporte la información solicitada y poder continuar con la investigación.