Gritos de "Piqué, cabrón, España es tu nación", en el entrenamiento a puerta abierta de La Roja

El defensa se convierte como era previsible en el centro de atención de la sesión del lunes, como lo será toda la semana

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Si realmente Piqué tenía alguna duda acerca de si su presencia en la selección española molestaba a alguien, este lunes debieron aclarársele. Por un lado, por la cantidad de insultos que recibió unánimemente en el entrenamiento de la 'Roja' en Las Rozas, el primero de la preparación para el encuentro del próximo viernes en Alicante, con "Piqué, cabrón, España es tu nación" como frase más coreada. Y por otro, por la decisión de la Federación Española de organizar a puerta abierta para los aficionados la sesión de hoy, que duró sólo 23 minutos. ¿Será que la Federación no quiere a Piqué en la selección pero no quiere decírselo directamente y que prefiere que dé él el paso?

El caso es que el central barcelonista, tras la triste jornada que vivió Cataluña el pasado domingo y después de sus palabras a la conclusión del Barcelona-Las Palmas afirmando que jugar con la Selección "no es una cuestión patriótica" y que si Lopetegui o "alguien" de la Federación así lo quería no tendría problema en marcharse antes de 2018, llegó este lunes a la concentración de Las Rozas, cogió su teléfono móvil y lanzó un tuit para criticar a la Policía desde las instalaciones de la RFEF antes del entrenamiento.

Sorprendentemente, esa sesión no era a puerta cerrada y Piqué escuchó numerosos insultos aunque -curiosamente- la Guardia Civil procedió a retirar varias pancartas en las que se le calificaba como "vomitivo" o se le instaba a dejar el combinado nacional.

Sin declaraciones al llegar

Piqué acudió puntual a su cita con la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, escenario de la concentración. El defensa llegó acompañado por Jordi Alba, Sergio Busquets, Pedro Rodríguez y Marc Bartra y no hizo declaraciones ante la gran afluencia de medios congregados. La única, bromista, fue la del mediocentro del FC Barcelona, que replicó con un "andando" a la pregunta de un periodista de cómo llegaba el central.

A las afueras, apenas expectación, salvo la de un aficionado con una pancarta que rezaba 'Catalán que no quiera ser español que se vaya de España, pero por la pela sí se apuntan. Ejemplo, Piqué". Hasta ahí la 'tranquilidad', rota cuando llegó la hora de la sesión de entrenamiento a las 19.45 horas y que se mantuvo programada con asistencia de público pese a todo lo que había sucedido.

Unas medidas inusuales, con la presencia de ocho Guardias Civiles cerca del césped marcaron la primera toma de contacto de los hombres de Julen Lopetegui, bajo la afluencia de una grada repleta por unas 300 personas, con banderas de España, pero sin pancartas, retiradas por los propios agentes de la Benemérita.

Una sonora pitada inundó el recinto en cuanto salió a entrenar Gerard Piqué, impasible una vez más ante el agrio recibimiento de la afición que entonó gritos de 'Fuera, fuera', de 'Piqué, llorón, fuera de la selección' y 'Piqué, llorón, España es tu nación', aunque paulatinamente el 'llorón' se cambió por un insulto.

El público centró sus esfuerzos en su salida y posteriormente en la salida del campo del defensa. Bajo un ambiente tenso, la mayoría de los internacionales apenas entrenaron una veintena de minutos antes de retirarse a los vestuarios, con otra sonora pitada para el central del Barça.

Tampoco se escapó del enfado de un grupo de aficionados el seleccionador Julen Lopetegui, llamado 'cobarde' por seguir contando con el defensa, mientras que fuera de las instalaciones, un grupo de jóvenes con el rostro tapado quemó una estelada a la entrada después de que se les prohibiese la entrada.

El seleccionador fue uno de los pocos que se quedó en el terreno de juego junto a los porteros David de Gea y Kepa Arrizabalaga y a Saúl Ñíguez, Iago Aspas, Thiago Alcántara y Pedro Rodríguez. Sergio Ramos, que se quedó en el gimnasio, Aritz Aduriz y Pepe Reina ni siquiera saltaron al primer entrenamiento, aunque la RFEF no informó de ningún percance físico.

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