TRIBUNAS LIBRES

España “stremea” su fútbol-champagne al mundo entero

El conjunto de Luis Enrique arrolla por 7-0 a Costa Rica en su estreno mundialista

EFEFerran Torres celebra uno de los goles de España ante Costa Rica

7 goles, 82% de posesión, más de mil pases, ni un disparo del rival… no se le puede pedir más al combinado de Luis Enrique. Sin duda, un partido que va a despertar la ilusión de un país que hacía tiempo que no disfrutaba con su selección. Es éste un equipo de autor, donde no van los mejores o los más en forma, sino los que creen más ciegamente en el libreto del míster. Y hoy, sus hombres han demostrado que este libreto nos puede llevar a ese segundo Mundial.

A priori el partido de hoy frente a Costa Rica olía a trampa. Ese típico partido en el que eres muy favorito y piensas que vas a poder ir cogiendo sensaciones de cara a compromisos más exigentes. Pero los batacazos de Argentina y Alemania habían puesto a España en estado de alarma. Desde el primer minuto, los de Luis Enrique han sabido ponerle una marcha más al partido desplegando un juego vertical e incisivo que hacía presagiar que el primer gol no tardaría en llegar.

En el campo, un once que tiene pinta que repetiremos de memoria al acabar el Mundial. Con decisiones claramente de entrenador como poner a Rodri de central, un centro del campo culé con los niños Pedri y Gavi  o ese trío de interiores en ataque sin una referencia fija. En definitiva, un equipo con hambre y totalmente imprevisible para una Costa Rica de veteranos en horas bajas.

En el minuto 5 ya avisaba Dani Olmo tras un pase entre líneas de Pedri pero su disparo se marchaba cruzado. Dos minutos después era Asensio el que rozaba el palo. En la segunda que tendrían ambos, no perdonarían. Olmo abriría la lata a los once minutos tras con un fantástico control orientado y una aún mejor definición en el mano a mano ante Keylor Navas. Poco después marcaba Asensio tras rematar en el centro del área un centro cruzado de Jordi Alba. El vendaval era total y sólo 10 minutos después, Ferrán transformaba un claro penalti sobre Jordi Alba. Al descanso, récord histórico de pases en un Mundial y una Costa Rica que había sido literalmente incapaz de dar un pase en campo contrario.

Con el partido resuelto, el debate estaba en si los hombres de Luis Enrique se relajarían en el segundo tiempo o mantendrían esa marcha de más. Cualquiera diría que han hecho cálculos y se han dado cuenta que con el tropiezo de Alemania, la diferencia de goles puede resultar decisiva en el grupo. O simplemente querían decir al mundo un “Aquí estoy yo”. Probablemente lo segundo de hecho. Pronto, Ferrán se guisaba el sólito el cuarto gol ante la pasividad de Keylor Navas. Y a la hora de partido, Luis Enrique daba entrada a la segunda unidad (Morata, Nico Williams, Soler, Balde y Koke) que ha salido igual de enchufada.  El que permanecía en el campo era Gavi, que sin duda ha sido el jugador del partido. Parece mentira semejante desparpajo en un chico de 19 años. En el 75 culminaba a bote pronto una espectacular arrancada de Balde para poner el quinto en el marcador. Aún habría tiempo para dos goles más, con Carlos Soler y Morata de protagonistas.

No hay duda que hay mimbres para soñar. Tiene España un equipo joven, con hambre y las ideas muy claras. Es un rival incómodo para cualquiera pues te va a quitar el balón y este año sí que tiene la verticalidad que no tenía en otras ocasiones. Todos respetan al entrenador y el estreno ha sido de relumbrón. No creo, sin embargo, que haya que instalarse en la euforia. España ha metido los 7 disparos que ha realizado lo cual tampoco es normal. La defensa (que genera dudas) no ha sido puesta a prueba en absoluto por una timorata Costa Rica. El choque contra Alemania del domingo debería permitirnos calibrar mejor el nivel de este equipo. Una oportunidad única además de dejar casi fuera a otra de las favoritas.

Lo que es innegable es que el mundo ha tomado nota de España. Y que Luis Enrique quiere seguir streameando un mes más. Al menos hasta esa gran final del 18 de diciembre.