El desafío de Djokovic en Australia lo convierte en líder mundial del negacionismo e incluye un posible fraude

El tenista serbio, a quien su padre compara con Jesucristo, podría haber amañado un contagio en diciembre para evitar su expulsión de Australia

TENIS

Cuando en España seguimos sufriendo una avalancha de contagios de la pandemia del Covid 19 tras las fiestas de Navidad y estamos a punto de abrir las aulas de los colegios infantiles -que en Francia han causado cerca de 50.000 contagios durante la primera semana de clases-, en el ámbito internacional la batalla mediática entre la vacunación -libre u obligatoria- y los negacionistas de la pandemia ha encontrado un punto de excepcional polémica en el caso del tenista, líder del ranking mundial, Novak Djokovic que pretende jugar el Open de Australia sin haberse vacunado.

Con lo que el debate mundial sobre la pandemia del Covid-19 ha encontrado en el tenista serbio Djokovic un líder mundial para ‘los negacionistas’. A lo que se añade, vista la actuación el gobierno serbio y del padre del tenista Srdjan Djokovic -que comparó su hijo con Jesucristo y dijo que era el nuevo Espartaco-, la sospecha del posible amaño de la prueba de un PCR positivo que presuntamente se realizó Djokovic en diciembre.

PCR con el que los abogados de Djokovic quieren justificar que el serbio no se haya podido vacunar antes del torneo de Australia, lo que confirmaría la ‘excepción’ que inicialmente le fue concedida. Un asunto sobre el que este lunes deberá decidir el tribunal de Melbourne que puede expulsar a Djokovic del país o permitir su presencia en Australia y en el torneo de Grand Slam.

Falsificar una PCR positiva en un país como Serbia es un fraude sencillo de fabricar sobre todo si el beneficiado de la trampa es un héroe nacional como Djokovic para que el tenista pueda jugar el Open de Australia que comienza el lunes día 17 sin estar vacunado.

Pero hay más. Los abogados de Djokovic dicen que la PCR positiva del tenista serbio se realizó el 16 de diciembre, sin embargo el plazo que dio Australia para presentar alegaciones de excepcionalidad concluyó el 10 de diciembre motivo por el que la PCR negativa de Djokovic no tendría validez para el Gobierno de Australia.

Lo que pondría al rojo vivo las gradas del torneo y las polémicas mediáticas donde crece la tensión a la vista de los posicionamientos enfrentados de las primeras estrellas del tenis internacional. Y máxime cuando está en juego en el Open de Australia el liderazgo mundial de los torneos de ‘Grand Slam’, en el que Djokovic, Federer y Nadal están empatados a 20 victorias.

Un debate sobre el que Rafa Nadal que se han posicionado contra Djokovic, mientras otros, como el ruso -en línea con su presidente Putin gran aliado de Serbia- Danilo Medvedev lo hicieron a su favor. Con lo que está claro que si el serbio entra en el torneo la tensión sería máxima, siendo el español Nadal el abanderado de la vacunación, Medvedev cómplice del serbio y Djokovic el jefe de la negación (‘El bueno, el feo y el malo’).

Pero mientras tanto el serbio se ha dado un baño de popularidad mundial que lo ha convertido en líder del negacionista del covid -en España lo era Miguel Bosé-, lo constituye una grave irresponsabilidad del serbio en un tiempo en el que, como lo subrayó Rafael Nadal, ‘ya se ha vivido mucho sufrimiento y en el cada uno es responsable de sus actos y sus posibles consecuencias’.

Y si todo esto forma parte de un espectáculo lamentable sorprende que la ATP (Asociación del Tenis Profesional) no se haya posicionado a favor de las vacunas como ocurre en otros deportes de ámbito internacional como el fútbol o el baloncesto.

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