FÚTBOL: SELECCIÓN

Cisma en la Selección femenina tras el intento de las jugadoras de echar a Vilda

Las internacionales españolas ya provocaron la marcha del anterior seleccionador y varias jugadoras del 'núcleo duro' actual 'obligaron' a dimitir hace dos años en el Barça a Lluís Carreras tras conquistar un triplete histórico

Vilda da instrucciones a Bonmatí en un partido de España en el Mundial

EFEVilda da instrucciones a Bonmatí en un partido de España en el Mundial

Cisma en la selección española femenina de fútbol, después de la rebelión de que un grupo de gran parte de las jugadoras y encabezado por las tres capitanas, Patricia Guijarro, Irene Paredes y Alexia Putellas, haya pedido la marcha del seleccionador nacional, Jorge Vilda. Primero, pidieron su destitución a Luis Rubiales en una conversación telefónica con el presidente de la Federación. Y el lunes instaron al Seleccionador a que presentara él la dimisión esgrimiendo una mala preparación, errores tácticos y de distribución de minutos y distinto trato a titulares y suplentes, aunque las protestas se centraron principalmente en cuestiones deportivas.

Rubiales sigue apostando por Vilda. Y Vilda, que este verano renovó por dos años más, no tiene intención alguna de dimitir. Este viernes, en la rueda de prensa previa al partido contra Hungría de clasificación mundialista, el Seleccionador debe comparecer ante los medios en una esperada comparecencia.

Quereda y Carreras, despedidos tras dos 'motines'

La situación suscitada con Vilda encuentra dos precedentes recientes en el fútbol femenino. El primero data de 2015, cuando las jugadoras de la selección española forzaron la marcha del anterior seleccionador, Ignacio Quereda, tras el Mundial de Canadá.

Quereda llevaba en el cargo desde 1988 y por aquel entonces, los argumentos deportivos de las internacionales coincidían con los de ahora, pero además apuntaban a un trato dictatorial, despectivo y machista, en el que según algunas jugadoras el técnico controlaba quién podía hablar con la prensa, llamaba “gorditas” a varias futbolistas o hacía bromas en las concentraciones respecto a por ejemplo, qué mujer debía servirle un café.

El segundo 'motín' es incluso más cercano, tiene como protagonistas a varias de las 'rebeldes' del 'caso Vilda' y data del año 2021, cuando el Barça femení acababa de conquistar un histórico triplete (Champions, Liga y Copa de la Reina) y la plantilla azulgrana instó al técnico, Lluís Cortés, a abandonar la entidad alegando un desgaste en la relación entre las partes y una mala gestión de los minutos en el grupo.

Cortés, al no sentirse respaldado, presentó su dimisión, que explicó al barcelonismo en una carta abierta. "Ahora mismo me siento con muy poca energía para seguir liderando este equipo. El mejor club del mundo necesita a un entrenador capacitado para arrastrar, contagiar y transmitir fuerza al grupo y yo ahora mismo siento que no puedo. Ha sido un año de mucho desgaste y, la verdad y el único motivo, es el tiempo, que lo desgasta todo", explicó.

Los fracasos de Vilda

Con esos dos precedentes exitosos en los que las futbolistas habían logrado su propósito, las internacionales confiaban en conseguir el adiós de Vilda, al que acusan del estancamiento del fútbol femenino español a nivel de selecciones (cuartos de final de la Eurocopa y octavos de final del Mundial como techo, con octava plaza en el ranking de la FIFA pese a tener una de las generaciones de jugadoras más brillantes de la historia),

Pero Rubiales se ha mostrado tajante. Cuando este verano ya sonaron ‘tambores de guerra’ con problemas en la confección de la lista y con los días de la concentración y los de descanso su decisión fue la de renovar a Vilda por dos años. Y ya ha dejado claro a las jugadoras que su técnico continuará en el cargo como mínimo hasta 2024.

Un técnico que aunque estadísticamente a nivel global presenta buenos números (58 victorias, 15 empates y 15 derrotas) ha fracasado en los cruces a vida o muerte de las tres competiciones (dos Eurocopas y un Mundial) en las que ha dirigido a la Selección española, con Alexia Putellas, Jennifer Hermoso y varias de las consideradas mejores jugadoras del mundo en sus filas.

Ese bagaje es el principal argumento alegado por las jugadoras, que en algunas ocasiones y tras las charlas del seleccionador previas a los partidos se han reunido sin él para decidir ellas diversas situaciones tácticas del choque.

Las internacionales españolas, que acusan a Vilda también de ser demasiado controlador, entienden además que los entrenamientos tienen poco nivel, que el madrileño ningunea a algunas suplentes y que no reparte bien los minutos entre las convocadas.

El Seleccionador tampoco se plantea el adiós. Tras la petición de dimisión por parte del ‘núcleo duro’ de las internacionales, se reunió con ellas tanto grupal como individualmente. Pidió una tregua a cambio de promesas de mejora de los entrenamientos, instalaciones e incluso ampliación de su cuerpo técnico, pero no convenció a las jugadoras.

Y el martes, después del acto de homenaje a las campeonas del mundo sub 20, se reunió con el director deportivo de la RFEF, José Francisco Molina, y le trasladó que se mantiene con fuerzas para continuar en el cargo. La situación, sin embargo, no parece la más adecuada para iniciar un largo camino hasta el Mundial de 2024, por lo que habrá que ver en las próximas horas si se firma la paz, si los sucesos pasan factura a alguna de las amotinadas o su terminan costando al técnico su destitución.

Sobre el autor de esta publicación

Víctor L. Abajo

Víctor L. Abajo (Madrid, 1977), aprendió la profesión en RNE, As y Radio Voz antes de licenciarse en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad San Pablo CEU. Desde el año 2000 está vinculado al periodismo digital, primero en Estrella Digital y posteriormente en Republica.com, lo que ha compaginado como freelance en prensa impresa, gestor de proyectos web, responsable de prensa de asociaciones de comerciantes y como redactor deportivo y tipster en Skoresmedia.