Djokovic: detenido y máxima expectación ante el juicio final y su posible deportación

El serbio debió marcharse cuando reconoció sus errores y mentiras pero ha querido intentar jugar el Open de Australia

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EFEDjokovic

Ya estamos en el ‘tie-break’ del quinto set de este endemoniado partido con el que Novak Djokovic ha desafiado al gobierno de Australia presentándose en ese país sin los documentos legales reglamentarios, sin vacunarse y sin haber respetado la cuarentena de su supuesto contagio del covid el pasado 16 de diciembre en Serbia según un PCR presentado que podría ser falso. 

Después de no pocas mentiras de Djokovic y de haber reconocido el pasado miércoles que se equivocó y que no dijo la verdad, el Gobierno de Australia le ha quitado el visado de entrada en el país y lo mantiene bajo arresto.

Y ello en la espera de un recurso que su abogado ha presentado ante un tribunal federal que esta madrugada decidirá si definitivamente Djokovic es deportado del país cuando faltan pocas horas para el comienzo del Open de Australia o si puede quedarse y participar en el torneo. 

Lo que está produciendo tensiones y malestar entre los primeros jugadores de tenis del mundo en medio de un ambiente enrarecido que mantiene en vilo al periodismo mundial, y por supuesto a los organizadores del torneo.

A la vez que crece la expectación en Serbia donde el Gobierno, primero agresivo con Australia, ha tenido que rectificar ante la confirmación de que Djokovic había violado la cuarentena y participado en actos públicos. 

Además de haber mentido en la aduana australiana (cuyos funcionarios lo van a volver a interrogar en estas horas), cuando aseguró no haber viajado a otro país antes de llegar a Australia, lo que resultó falso porque estuvo unos días en España (en Marbella). Lo que tuvo que reconocer mientras echaba la culpa de esa mentira a sus colaboradores, lo que calificó de ‘error humano’. 

Por todo ello, el gobierno de Australia decidió cancelar por segunda vez el visado del tenista serbio Novak Djokovic porque su presencia puede avivar al movimiento antivacunas contra la covid-19, según muestra un documento publicado este sábado.

En un documento de 258 páginas presentado ante el Tribunal Federal de Melbourne, el ministro de inmigración australiano, Alex Hawke detalló las razones por las que decidió, tras cinco días de consideración, suspender el viernes el permiso de entrada al deportista, que llegó al país con una exención médica al no estar vacunado.

El ministro admite que la presencia de Djokovic, quien según documentos médicos superó la enfermedad en diciembre, representa un riesgo "insignificante" de propagar el virus, pero argumentó que si se le permite quedarse en el país puede avisar el sentimiento de las personas que se oponen a vacunarse.

"La presencia continua del señor Djokovic en Australia puede conducir a un aumento del sentimiento antivacunas generado en la comunidad australiana, lo que podría conducir a un aumento de los disturbios civiles del tipo experimentado anteriormente en Australia con mítines y protestas".

"He considerado el hecho de que Djokovic es una persona no vacunada de alto perfil que ha indicado públicamente que se opone a vacunarse contra la covid-19", escribe Hawke.

Aunque el 92 % de la población diana de Australia ya ha recibido la pauta completa del fármaco y avanza la administración de dosis de refuerzo, existe un grupo de miles de personas que se han manifestado durante la pandemia contra la vacunación y las duras restricciones implementadas por las autoridades.

Algunos de estos antivacunas protagonizaron enfrentamientos contra la policía de Melbourne, la ciudad del mundo que más tiempo ha pasado bajo confinamiento estricto al sumar 262 días en seis periodos distintos.

Djokovic viajó el 5 de enero a Melbourne desde España con una exención médica para no estar vacunado, al haber estado contagiado de la covid-19 recientemente, aunque a su llegada las autoridades de Inmigración le cancelaron el visado y lo detuvieron.

El lunes, un tribunal ordenó la liberación del tenista tras entender que no se le había tratado con "equidad", pero ayer el ministro volvió a cancelar el visado y los abogados de Djokovic apelaron la decisión que podría llevar a su deportación.

El deportista balcánico se reunió este sábado con sus abogados y se espera que pase la noche detenido en un hotel a la espera de que mañana se celebre una vista sobre su deportación.

Se desconoce de momento si podrá participar en el torneo del Abierto de Australia, que comienza el lunes, y en cuyo partido de primera ronda se enfrentaría a su compatriota Miomir Kecmanović.

El tenista admitió el miércoles que sus representantes cometieron "errores humanos" en su declaración para entrar a Australia, ya que se indicó que no había viajado en los últimos 14 días previos, pero lo cierto es que se había desplazado de Serbia a España.

Y además, reconoció un "error de juicio" tras haber acudido a una entrevista con el medio francés L'Equipe el 18 de diciembre en Belgrado, a pesar de saber que tenía la covid-19.

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