TELEVISIÓN

Sonsoles Ónega estrena una fotocopia de 'Ya es mediodía' teñida de naranja

El nuevo programa de Antena 3 rezuma medios, capacidad de producción y equipo, pero carece de creatividad e imaginación

ATRESMEDIALa presentadora Sonsoles Ónega

Mira que lo tenía fácil. Sonsoles Ónega estrenaba programa en Antena 3, en la cadena que vive una reciente luna de miel con la audiencia. Llegaba con toda la artillería, más que nada porque su fichaje fue inesperado, tan breve que se gestó en 48 horas y saturó las redacciones, las especializadas en televisión y las generalistas, todas. Había ganas, había curiosidad por ver con qué nos iba a deleitar la cadena para, por fin, darle un portazo en condiciones al moribundo Sálvame (que como gran contraprogramación le colocaron una infumable entrevista a Ana María Aldón). Llegaba la periodista bajo palio, convertida en la niña mimada de la cadena, precedida por una promoción transversal de escándalo y contorneada por una expectativa insólita. Con todos los vientos a favor y… decepcionó. ¿Por qué? Porque Y ahora Sonsoles es un Ya es mediodía o Ya son las ocho, como quieran, teñido de naranja.

El programa comenzó con un emotivo mensaje de la presentadora. "Concédanme solo unos segundos para decirles algunas cosas. Este programa, que lleva mi nombre, es desde hoy suyo. Lo más bonito que me ha pasado en este oficio nuestro, de contar historias en la tele, es que alguien te diga 'Me haces compañía". Hablaba la presentadora en nombre de todos sus compañeros.

"Si conseguimos serlo, si nos sienten cerca en las tardes de Antena 3, créanme que, a todo el equipo de redactores, reporteros, productores, cámaras, realizadores, iluminadores, sonido, maquilladores, peluqueros. A todos, y a mí también, nos habrá compensado todo este tiempo exigente de desvelos y emociones". Consciente de que llegaba arropada por un equipo de lujo, quiso otorgarle su merecido lugar. "Muchas veces al espacio se le acaba conociendo por el presentador, a veces de forma injusta porque hay un equipo detrás trabajando tanto como tú. Quiero que sepan que nos sobran las ganas para ustedes, así que hoy solo les digo: Bienvenidos a casa".

Sonsoles irrumpió en el salón de muchos hogares que la esperaban como el que ansía el agua de mayo. Lamentablemente, no sorprendió. Y ahora Sonsoles maneja la misma escaleta con las mismas noticias que todos los programas de la familia del entretenimiento.

Visto uno, vistos todos. Además de Ya son las ocho, es Cuatro Al día, Más vale tarde y, de lejos, Aruseros, Todo es mentira o Aquí la tierra. Todos manejan un guion parecido, el de Y ahora Sonsoles es la cara B de Ya es mediodía. Un bloque de sucesos/actualidad, una sección de imágenes impactantes bautizada Si lo veo me lo creo y la esperada sección de sociedad o corazón a la que han llamado Flash en plena evocación del Fresh. Así no. Sin creatividad la competencia es nula.

El programa rezuma medios y capacidad de producción, en cuadro desde luego no están. De hecho, se marcaron un directo con la inauguración de la temporada del Teatro Real con saludo y guiño de la Reina Letizia a su amiga Sonso. Hay equipo, pero no hay imaginación. La audiencia está harta de ver los mismos perros con distintos collares. Para sorprenderla hay que hablar otro lenguaje, tratar otros temas, hay que divertir, entretener y, por supuesto, no atiborrar al respetable con un programa fotocopiado.

Respecto a los colaboradores, ¿qué decir? El olor a naftalina atraviesa la pantalla. ¿Qué aportan Cruz Sánchez de Lara, Mar Flores o Tamara Gorro? Nada, salvo que entrelíneas haya algún asunto empresarial. ¿Por qué los hombres que comentan el corazón entienden? Menudo topicazo. Si alguien se salva de la quema del estreno ese es Miguel Lago. Habrá que ver cómo funciona la rueda de tertulianos, pero a Lago que ni lo muevan, más que nada porque es rápido, sagaz y ocurrente. El único que se sale de lo establecido.

En fin, tendrá que rodar y tendrán que revisar la oferta, porque éste, seguro, que no es el camino.