RELIGIÓN

El mosaico donde se revelaron por primera vez los nombres de los Reyes Magos

En los mosaicos de San Apolinar de Rávena se ve a los tres magos con sus ofrendas y con sus nombres sobre ellos: 'Balthassar', 'Melchior' y 'Gaspar'

El mosaico donde se revelaron por primera vez los nombres de los Reyes Magos

Wikipedia.Mosaico de San Apolinar de Ravena con los tres Reyes Magos.

Entre los mosaicos bizantinos de San Apolinar de Rávena (Italia) aparecen tres figuras ataviadas con gorros rojos, capas que parecen de seda y prendas ricas en ornamentos. Los tres tienen un gesto único: el cuerpo inclinado hacia adelante, en posición oferente. Cada uno sujeta en sus manos un recipiente. No es la primera imagen de los Reyes Magos, pero sí la primera en la que se leen sus nombres. Sobre cada uno de ellos, si se mira con detenimiento la foto sobre este texto, se lee, de izquierda a derecha: Balthassar, Melchior, Gaspar. Sabios, magos, astrólogos.

Los mosaicos datan del siglo VI después de Cristo, aunque los personajes aparecen por primera vez en el Evangelio de San Mateo. Según las traducciones, a veces leemos magos, a veces sabios. El pasaje (Mateo 2, 1-12) reza así:

"Jesús nació en Belén, un pueblo de la región de Judea, en el tiempo en que Herodes era rey del país. Llegaron por entonces a Jerusalén unos sabios [Magos] de Oriente que se dedicaban al estudio de las estrellas, y preguntaron:
- ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y hemos venido a adorarle.
El rey Herodes se inquietó mucho al oír esto, y lo mismo les sucedió a todos los habitantes de Jerusalén. Mandó llamar a todos los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Mesías. Ellos le respondieron:
- En Belén de Judea, porque así lo escribió el profeta:

En cuanto a ti, Belén, de la tierra de Judá, /
no eres la más pequeña /
entre las principales ciudades de Judá; /
porque de ti saldrá un gobernante /
que guiará a mí pueblo Israel
.

Entonces llamó Herodes en secreto a los sabios de Oriente, y se informó por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella. Luego los envió a Belén y les dijo:
- Id allá y averiguad cuanto podáis acerca de ese niño; y cuando lo encontréis, avisadme, para que yo también vaya a adorarlo.
Con estas indicaciones del rey, los sabios se fueron. Y la estrella que habían visto salir iba delante de ellos, hasta que por fin se detuvo sobre el lugar donde se hallaba el niño. Al ver la estrella, los sabios se llenaron de alegría. Luego entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre. Y arrodillándose, lo adoraron. Abrieron sus cofres y le ofrecieron oro, incienso y mirra. Después, advertidos en sueños de que no volvieran a donde estaba Herodes, regresaron a su tierra por otro camino".

Fue en el siglo V cuando, por obra y gracia del Papa León I, se estipuló que los magos, sabios o astrólogos eran tres, como había escrito ya Orígenes en el siglo III d.C. De sus nombres, entonces, seguía sin saberse nada. Es en los mosaicos de San Apolinar de Rávena donde se rebelan por primera vez.

En esta obra parece el mayor de los reyes Gaspar, que encabeza el cortejo. Con su pelo (largo) y barba blancas. En medio Melchor, de tez más suave y tersa y lampiña. Baltasar, de pelo y barba morena, cierra el séquito. Puede interpretarse, si se quiere, que su piel es ligeramente más oscura que la de los otros magos.

Reyes Magos o quizá sabios o quizá astrólogos. O acaso el paso del tiempo ha otorgado significados diferentes a términos que entonces eran uno. En el  Auto de los Reyes Magos que se conserva en la Biblioteca Nacional y data de mediados del siglo XII se los llama astrólogos. Estreleros, en concreto.

Le pregunta Gaspar a Baltasar:

"¿Dios vos salve, senior? ¿Sodes vos strelero?
Dezidme la verdad, de vós sabelo quiro".

En cualquier caso, lo que cuenta San Mateo y ha servido de inspiración -sobre todo en el Renacimiento- para el arte, es estos personajes llevaron ofrendas al rey de los judíos y se escabulleron de Herodes.

Y su historia se transformó, en el siglo XIX en España, en una tradición: la tradición de ofrecer regalos a los niños el 6 de enero, Epifanía del Señor. Cuentan las crónicas que fue en Alcoy, en 1866, donde se celebró la primera cabalgata. Y hasta ahora.

Sobre el autor de esta publicación

Fernando Mas Paradiso

Historiador y Máster en Historia. Inició su carrera como periodista en el diario El Mundo (España) en 1989, donde ejerció como redactor, jefe de sección, redactor jefe, corresponsal en Londres y subdirector de www.elmundo.es en dos etapas. En 2014 modificó su rumbo profesional. En 2016 fundó El Independiente. Tras dos años en el proyecto se lanzó a la consultoría de medios. Nació en Montevideo (Uruguay) en 1966 y reside en España desde 1976.