Televisión

Mediaset desmiente el despido de Paolo Vasile

Media For Europe, la empresa matriz de la cadena de Fuencarral emite un comunicado negando la noticia

Paolo Vasile

EFEPaolo Vasile

Paolo Vasile camina en la cuerda floja de Mediaset. Unos dicen que se va y otros lo niegan. Lo cierto es que su salida era un secreto a voces desde que el pasado mes de julio Media For Europe (MFE), la empresa de Silvio Berlusconi, se hiciera con el 82,92% del capital y los derechos de voto de Mediaset España tras haber cerrado con éxito la oferta pública de adquisición (opa) lanzada por el 44,31% que no controlaba. Sonaba el mes de febrero como fecha final, lo que es absolutamente seguro es que no será cesado de su cargo en los próximos días.

El terremoto informativo que ha supuesto la exclusiva publicada por el diario El Mundo que aseguraba el cese inminente del CEO de Mediaset ha sido desmentida a última hora de la noche por MFE. La empresa matriz desmiente a El Mundo y afirma en un comunicado que “respecto a los rumores aparecidos en las principales webs de prensa española, declara que no hay cese de Paolo Vasile como consejero delegado de Mediaset España y que los resultados obtenidos por Vasile en 23 años son únicos y extraordinarios”.

Lo cierto es que la decisión, que lleva sonando en la profesión desde hace tiempo y en caso de hacerse realidad habría sido tomada desde Italia, en MFE, la empresa liderada por Pier Silvio Berlusconi (hijo de Silvio Berlusconi). Sin ese supuesto empujón, Vasile jamás daría un paso de esta envergadura.

De ser cierta la salida de Vasile, que en 2023 cumplirá 70 años, con su marcha finaliza una etapa en la televisión pública española. Sin duda habrá un antes y un después de su mandato.

Paolo Vasile dejaría, o le obligarían a dejar el timón del barco justo en uno de los peores momentos, cuando la cadena de Fuencarral se encuentra sumida en una crisis de audiencia y, lo que es peor, en una crisis reputacional que obligará a los nuevos mandos a reflotar el barco que actualmente navega a la deriva. Está claro que el grupo italiano ha decidido liquidar la trayectoria del romano y renovar los puestos de mando.  

El primer aviso de este posible cambalache de cargos retumbó el pasado mes de enero, justo en el momento en el que Borja Prado se hizo cargo de la presidencia de la filial española. Prado, hijo de Manuel Prado y Colón de Carvajal íntimo del rey emérito, sustituyó a Alejandro Echevarría en el cargo que había detentado durante los últimos 26 años. La matriz italiana elevó a Echevarría a la presidencia de Honor de Mediaset España.

El que fuera presidente de Endesa y que formaba parte del Consejo de Administración de Mediaset desde 2005, no solo cuenta con el apoyo de Italia, sino que llegó a la presidencia con la consigna de renovar el modelo de negocio.

Un hueco difícil de cubrir

El día que se vaya Vasile, el hombre que más poder ha detentado en una televisión privada, dejará un hueco difícil de cubrir. El hombre que desde 1999 se sienta en el despacho del CEO ha manejado todos los hilos de la cadena de la antigua margarita. Explora audiencias antes de que salga el sol, presenta balances económicos de grandes beneficios (todavía pude presumir de ser la cadena que más rentabilidad tiene, lo que no cuenta es que esa rentabilidad crece en detrimento de la calidad), controla los egos de su tropa y sostiene que la televisión es un soporte publicitario con contenido. Para Vasile la televisión es como Dios, está en todas partes y en todo. Considera que es la única medicina contra la soledad.

Durante todos estos años no se ha movido ni un alma sin que el gran capo lo supiera. Ha ensalzado y desdeñado presentadores, los ha quitado y recolocado a su antojo, ha dado el visto bueno a programas, ha cortado cabezas en los informativos, en sus productoras de cabecera, cualquier paso que se haya dado en Fuencarral siempre ha sido bajo su control.

Personaje esquivo para las entrevistas, ha concedido muy pocas, porque en el fondo, “no se fía de los periodistas”. Ha dirigido Mediaset protegido por una pequeña guardia pretoriana capaz de adelantarse a sus deseos.

Vasile aterrizó en Mediaset protegido por Berlusconi. Paradojas de la vida, el padre lo colocó en el despacho más alto y el hijo lo sitúa en la casilla de salida.

Llegó a España para sustituir en el cargo a Maurizio Carlotti. Durante su mandato, la cadena logró sus mejores datos de audiencia, impulso los formatos de telerrealidad con Gran Hermano como pendón y Supervivientes como punta de lanza de un estilo que ha terminado por fagocitar a toda la programación.

Telecinco puede presumir de haber sido la televisión más vista entre 2004 y 2008 y entre 2012 y 2021, además fue líder de audiencia durante 37 meses consecutivos. Nada es eterno. Ese dominio se esfumó en la temporada 2021/2022. En agosto de 2021 surgió el sorpasso. Antena 3 logró un empate técnico y de ahí a la primera posesión todo ha sido uno. Desde entonces, su parrilla va dando bandazos con fracasos descomunales como la emisión de En el nombre de Rocío o Pesadilla en el paraíso. La salida de Vasile es uno de esos rumores desmentidos por activa y por pasiva que, con el paso del tiempo termina convertido en noticia. Tiempo al tiempo.